¿Eres de los que temen hacerlo?

Una de las cosas que más impiden tu progreso y bienestar es tu temor para hacerlo, lo que sea, desde hablar con otra persona, pararte frente a un público a hablar, conducir por primera vez un carro, invitar a la persona de tus sueños a pasear e ir al cine, ir al gym a hacer ejercicios porque crees que es una pérdida de tiempo, y otras situaciones adicionales.

Titubeas, dudas en el paso a dar siguiente, las palabras y tu decisión no aparecen, piensas que el universo entero conspira contra ti por tu miedo, y sientes como un mazo enorme encima de ti cuando tienes que hacer algo que te inspira pánico.

Un aumento de sueldo que no pides, tu pareja que te abandona, el terror a permitir que los demás vean en tu interior y se burlen de lo descubierto, son sentimientos paralizantes que te detienen en la marcha, y no sabes cómo adquirir la confianza necesaria para enfrentar tus monstruos internos.

Creo que cualquier ser humano siente miedo no una, sino muchas veces, en el trascurso de su existencia, y es natural. Lo desconocido nos aterra, aunque sepamos que detrás de ese muro se encuentra lo que deseamos con fervor, y que el solamente superarlo conlleva un sinfín de cosas buenas y bendiciones para ti.

¿Cuántas veces me he levantado por la mañana, aterrado? En infinidad de ocasiones. La noche antes no logro conciliar el sueño, mi cama se convierte en un campo de batalla que no puedo derrotar debido a los miedos que me atosigan continuamente, y el mañana, o sea, mi futuro próximo, no quiero que llegue y traiga nuevos miedos que sean mas gigantescos que los anteriores, y son bastantes.

Mi existencia completa es un libro de oportunidades perdidas y sueños truncados. El carril rápido es demasiado atemorizante para tomarlo, y me quedo en el carril lento, el seguro, mientras los demás se aprovechan de mi indecisión para llegar antes a la meta ansiada.

¿Te parece conocido todo lo expuesto? ¿Eres de esas personas que temen hacerlo? Lo que sea, como dije anteriormente.

¿Te sientes feliz por esta situación, o quieres hacer algo para salir del marasmo en el que te encuentras por tus miedos?

¿Cómo amaneciste hoy?

Buena pregunta, ¿verdad? Sin embargo, es una interrogante que nos formulamos cada día al levantarnos de la seguridad de nuestra cama, y en la gran mayoría de las ocasiones, quisiéramos arroparnos nuevamente, cerrar nuestros ojos, y volver a ese calorcito agradable que nos brinda las sabanas y la cama.

Bajo ningún motivo quisiera yo levantarme, te dices a ti mismo, pero qué remedio, tengo que hacerlo, tengo que llevar los nenes a la escuela, la esposa, yo llegar al mío, y otra vez la misma rutina diaria que has venido siguiendo como un autómata cada día por los pasados años.

Una rutina que te agota emocionalmente, que no te brinda aliciente de ninguna clase, que te aburre hasta morir, pero morir en vida, porque sigues haciendo exactamente lo mismo y lo mismo minuto a minuto, hora tras hora, día tras día, mes tras mes, y año tras año.

Y la cosa parece no mejorar. Pareciera como si se hubiesen olvidado de ti a la hora de repartir felicidad y prosperidad, y que unos pocos, los escogidos, fueran los recipientes de la Hada Fortuna.

Qué mal, ¿verdad? ¿Y qué prefieres hacer ahora? ¿Nos sentamos a llorar como siempre haces? ¿Comienzas a lamentarte, como ha sido tu estilo por los pasados tiempos, cada vez que las cosas te salen mal? ¿Te dan deseos de salir corriendo, y no detenerte hasta llegar al mismo lugar de donde saliste? O sea, corriste. ¿Para qué? ¿Para regresar a tu sitio de origen, la desesperanza y vacío en que se ha convertido tu existencia desde hace tanto tiempo que ya ni recuerdas?

¿De qué te sirve correr, si vas a regresar al mismo sitio?

¿Por qué no corres, pero hacia tu felicidad, hacia tus metas y sueños, hacia tu libertad completa como ser humano que tiene derecho a ser feliz y vivir a plenitud, de persona con sentimientos y deseos que aspira a un mundo repleto de dicha, de bienestar, de cosas buenas?

¿Por qué te detuviste al leer estas palabras? ¿Por qué no seguiste corriendo? Si ya estás en carrera, ¿por qué no aprovechar, y conviertes tu carrera inútil de ahora en la carrera por una vida plena?

Levántate cada mañana, sí, pero con la convicción de que ese día va a ser el comienzo de una carrera hacia tu bienestar, hacia la luz del túnel que ansiosamente siempre has querido ver, hacia el mundo maravilloso que siempre has anhelado encontrar y ver, pero que como en los pasados tiempos has sido golpeado y vilipendiado, y te has refugiado en tu conformismo y tristeza, en vez de luchar por superarlo, no has podido finalmente hallar.

Te lo sigo repitiendo hasta el cansancio. Si te consideras en el último eslabón de la cadena, y ya no hay espacio ahí abajo, ¿por qué no comienzas a subir, poco a poco, centímetro a centímetro, hasta llegar a dónde quieres? Si ya no puedes llegar más abajo en tu dolor y sufrimiento, y estás estancado dentro de la cárcel de tu conformismo, ¿por qué no tomas la decisión, ahora, de vivir tu vida?

Pero no como otros quieren, sino como tú deseas. (Extracto del libro Adiós a mis miedos, hola a mi nueva vida, escrito por Peter Vergara)

Deja atrás tus miedos, deséchalos, no permitas que se vuelvan a alojar en tu corazón, saca de tu vida todo lo que te impida avanzar, y comienza de nuevo.

El miedo no puede impedirte ser feliz si así lo deseas. Al contrario, puede ser lo que necesitas para que despiertes a la hermosa realidad de que todo puede ser posible, de que tu existencia puede cambiar radicalmente para bien, de que la felicidad se encuentra a nada de conseguirla.

Y todo esto lo puedes lograr.

Si pierdes tu temor a hacerlo.

Originally posted 2018-04-06 10:08:47.

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Peter Vergara
Escritor at Vergram
Autor de varios libros, Susurros Mortales 1 y 2, Al Final del Abismo, Deadly Whispers, Tu Peor Enemigo y otros, todos publicados en Amazon, Apple iBooks, Barnes&Noble y cientos de plataformas digitales alrededor del mundo. Reside en Manatí, Puerto Rico.

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