Sutúrame a besos Deva

Sutúrame a besos
Has suturado, con tantos besos infinitos, todas mis heridas sangrantes, que han terminado por curarse. Cicatrizando, lentamente. Y cada día, las repasas con cuidado. Para que no se infecten. Para que no cierren en falso. Intentando, por todos los medios, que jamás, se vuelvan a abrir. Haciendo que vuelva a ser yo. […] https://comoun8tumbado.wordpress.com/2017/03/06/suturame-a-besos/

Enviado por Peter R. Vergara Ramírez

Originally posted 2017-03-06 17:57:03.

Terror puro, el comienzo… Susurros Mortales

El nacimiento de mi primera novela, Susurros Mortales.

Recordando, pues siempre es bueno hacerlo, sean positivas o negativas las memorias que ello encierra, no pude evitar el rememorar esos pasos iniciales antes de comenzar a escribir mi primera novela, Susurros Mortales, o Deadly Whispers, como originalmente salió publicada allá por el 2001 en Estados Unidos.

El nacimiento de la saga, que espero concluir para el 2017 una vez haya terminado unos proyectos que están actualmente en proceso, pero ya eso es otra historia.

Recuerdo que estaba sentado en la sala de mi hogar de Manatí, Puerto Rico, una tarde del verano del 2000, solo, cabizbajo, pensativo, triste por demás, pues en pocos días viajaría a la ciudad de New Haven, Connecticut, para encontrarme con mi madre Elsie, ya diagnosticada con cáncer de pulmón, y en vías de comenzar su tratamiento contra el mismo en el New Haven-Yale Hospital, a pocos pasos de la residencia de mi hermana Yolanda, donde mi madre habitaba en esos momentos.

Pensaba: ¿Qué pasará con mami? ¿Saldrá bien o no? Si ella moría, ¿podría superar ese dolor de perderla? Yo adoraba a mi madre, en ocasiones difícil de tratar, pero luchadora y amorosa con sus hijos, y con una voluntad inquebrantable para seguir adelante a pesar de las circunstancias. No era quizás una madre perfecta, pero para nosotros lo era. Y no quería dejarla abandonada en esos instantes cuando más nos necesitaba. Por eso viajaba hacia New Haven, para cuidarla y acompañarla.

Mientras mi alma y corazón volaban hacia ella y su enfermedad en esa tarde, también pensé en que yo no tenía nada en mi vida en ese momento que me permitiera aportar, aunque fuera poco al tratamiento y recuperación posterior de mi querida madre. Me encontraba desempleado, sin un centavo en los bolsillos, y desilusionado con el giro que mi existencia había tomado en los últimos tiempos. En pocas palabras, con un down o depresión terrible, a punto de tomar una decisión irremediable, pues ya el mundo bonito como yo anhelaba desde niño, ya no tenía sentido para mí. Nada me alegraba, nada me rescataba del abismo oscuro en que estaba sumergido hasta el fondo. Había perdido mis sueños, mis metas, mis deseos de ser alguien, de sobresalir, de poder dejar un legado para generaciones futuras, en fin, de muchas cosas que se perdieron en el camino, y que nunca recuperaría.

Entonces, para ahuyentar todos esos demonios, y no pensar más en ellos, reparé en una pequeña libreta de apuntes que se encontraba en una mesa al lado mío, y la tomé.

La abrí, y me dije:

—Voy a escribir algo.

¿Pero qué?

—Una novela.

¿Y cómo diablos, si nunca lo había hecho?

Pero comencé, que es lo primero que debe hacer cualquier ser humano si desea superar la vida y sus obstáculos.

Recordé muchos libros leídos, novelas, ensayos; todo. La forma de escribir, desarrollar, personajes, diálogos, contenido importante, la trama y sus vericuetos literarios, en fin, todo de lo que se componía la redacción de un escrito, en este caso, una novela de ficción sobre un asesino en serie y los consiguientes esfuerzos de las fuerzas policiales para atraparlo antes de que siguiera asesinando personas inocentes.

Poco a poco la pensé y le di vida a mi primera novela. En esos primeros días mi mano volaba encima de la libreta de apuntes, escribía, borraba, tachaba, arrancaba la página si no me gustaba, la volvía a escribir, hasta que llegué a New Haven. Allí entonces la desarrollé completamente, estudié la historia de la ciudad, sus lugares históricos, su trayectoria, calles, ausculté libros enteros y artículos de índole policial e investigativa, procedimientos del FBI, ciencias forenses y sus distintas ramas, y lo más importante, el estudio de los asesinos en serie y sus categorías, los motivos por los que asesinaban, su modus operandi, sus trofeos, sus personalidades, y también la criminología y criminalística de laboratorio y de campo en las escenas criminales. Muchas cosas de las que me tuve que empapar para escribir correctamente y documentar apropiadamente esta novela inicial.

Luego de llegar a un punto culminante, alrededor de la página 140 más o menos, me quedé en blanco. Totalmente. Se me habían acabado las ideas, el teclado de la computadora cogió polvo por su falta de uso. No sabía qué más escribir, cómo continuar.

Así estuve semanas, desorientado, bloqueado, mientras cuidaba a mi madre y la llevaba a sus sesiones de quimioterapia, y veía cómo poco a poco su rostro adquiría color y vida por el tratamiento en sí, y quizás la incipiente esperanza de que al final, mami podría superar el dolor y vivir plenamente o por lo menos a medio pocillo para beneplácito y alegría de todos, situación que un tiempo después descubrimos que no iba a ser posible, cuando su organismo comenzó a rechazar el veneno que le introducían a su cuerpo, y los médicos decidieron descontinuar el tratamiento por la falta de avances en la condición cancerosa de mi madre.

Una tarde, regresando a la casa de mi hermana, subí a mi cuarto a dormir un rato.

Al tirarme en la cama cerré mis ojos.

Visualicé la novela enteramente. Principio, contenido y final, los capítulos que restaban, y el final. En cuestión de cinco minutos, sinceramente, en mi imaginación, que salió a rescatarme cuando ya no albergaba la esperanza de poder culminar el proyecto favorablemente. Increíble, pero cierto.

Abrí mis ojos, me levanté de la cama, y corrí hacia la computadora. Empecé a escribir como loco, aprovechando esa oleada de ideas que asaltaron mi mente, y a los pocos días la terminé. La revisé, la corregí, volví a cambiarle muchas escenas y diálogos, y la sometí a un par de editoriales en Estados Unidos, donde semanas después recibí la notificación de parte de una de ellas de que estaban interesados para publicarla, por lo que decidimos presentarla en inglés, labor titánica en la que mi hermana Yolanda tuvo la encomienda de traducirla completamente con excelencia, y luego comenzar el arduo proceso de revisión de contexto literario y preparación para imprimirlo meses después en el 2001, poco antes de mi madre fallecer, y dejarme destrozado al igual que al resto de la familia.

No tengo que explicar la alegría inmensa que sentí al recibir la aprobación y luego contrato con la editorial, y el sentimiento inconfundible que acompaña a cualquier ser humano cuando es bendecido por Dios. Una sensación de bienestar y felicidad que arropa tu cuerpo de la cabeza a los pies, y que te hace flotar por las nubes.

Perdí a mi madre meses después, y aún me duele el recordarlo, muchísimo, pero siempre he pensado que cuando perdemos algo en nuestras vidas, una bendición y una puerta se abren un poquito más adelante para compensarnos por ese dolor. Compensarnos, no olvidarlo, pues cuando se quiere de verdad, especialmente a una madre que lo dio todo por su familia, eso no se puede enterrar en un rincón lejano de nuestra mente o corazón. Es un sentimiento hermoso que nos acompañará hasta que muramos y nos volvamos a encontrar en un lugar mejor. Por lo menos, eso espero, encontrarnos de nuevo, y para siempre.

Esta fue la breve historia del nacimiento de la saga de Susurros Mortales, que sé es excelente en su historia, y que dio comienzo a mi inquietud de llegar al mundo entero con mis escritos, y dejar mi hermoso legado para generaciones presentes y futuras. Mi destino ya está trazado de antemano por Dios, y las bendiciones que restan vienen en camino.

Confío en ellas. A la venta en Amazon (libro) http://a.co/6sPBY6R. En digital: http://a.co/8fkdCXR

Originally posted 2017-03-05 18:58:54.

Pieles destinadas SalaFranca Blog

Pieles destinadas
Pieles, extensiones por metros Que ocultan las palpitaciones en sus centros. En tacto y terminaciones nerviosas Por manos amantes vaporosas, Caricias revoloteando en los adentros. Un abrigo que compone en epidermis a la persona, Erizando su cuerpo por amor que convulsiona Son flujos de deseo por su pareja. Que a bocados y besos despelleja El […]

https://salafrancablog.wordpress.com/2017/02/01/pieles-destinadas-2/

Enviado por Peter R. Vergara Ramírez

Originally posted 2017-02-03 09:42:13.

Feliz Navidad

Sinceramente les deseo a todos mis amigos de Huellas Literarias la mejor y más hermosa Navidad junto a sus seres amados. Sin importar las distancias que nos puedan separar físicamente , estamos unidos en un solo propósito literario, y todos anhelamos lo mejor para este venidero 2017. Los quiero mucho y les deseo el mayor de los éxitos hoy y siempre. Peter Vergara

Originally posted 2016-12-24 11:59:15.

Tópicos diversos

Tópicos diversos
Es cierto que el dinero no da la felicidad. Pero también es cierto que la falta de dinero sí da infelicidad. Lo cierto es que el asunto del dinero está basado en una mentalidad, yo me atrevería a decir que colectiva. Muchísimas personas viven pensando que el dinero se va a terminar antes de tiempo, […] Tópicos diversos, Noviembre 2016
https://purasvagancias.wordpress.com/2016/11/30/topicos-diversos-25/

Enviado por Peter R. Vergara Ramírez

Originally posted 2016-12-03 08:36:27.

Vientos-La Estaca Clavada

Vientos- de la Estaca Clavada https://bymoya.wordpress.com/2016/11/25/vientos

Originally posted 2016-11-25 23:31:24.

La solidaria experiencia literaria | El blog de Fabio

https://blogdefabio.com/2016/11/24/la-solidaria-experiencia-literaria/

Originally posted 2016-11-25 11:36:34.

Desaparecidos

https://elrinconinhospito.wordpress.com/2016/11/23/desaparecidos

Originally posted 2016-11-23 14:35:57.

No pierdas tu esencia de escritor ni de ser humano por nada ni por nadie

No pierdas tu esencia de escritor ni de ser humano

Estaba hace unos minutos posteando las direcciones de ciertos lugares donde abundan recursos literarios para nosotros los escritores, y en donde se aconsejan mil y una formas de escribir, no escribir, y un sinfín de cosas más que cualquier escritor o bloguero sabe, y si no sabe se encuentra en el camino correcto para conocer, porque se aprende todos los días hasta la muerte.

Eso me hizo recordar una conversación sostenida con una persona querida años atrás, cuando estaba escribiendo mi primera novela. La persona me aconsejó encarecidamente no poner unas palabras que le parecieron altisonantes, por así decirlo, o vulgares, rudas, demasiado fuertes para el contexto en el que se encontraban las mismas.

Como era mi primera novela, pues le hice caso. Me senté frente a mi ordenador, busqué el capítulo donde todas esas malas palabras se encontraban, y lo hice para borrarlas y escribir unas más bien bonitas, rítmicas, hermosas.

Una vez me encontraba dispuesto a borrarlas y enviarlas al país de los recuerdos, detuve mis dedos que se hallaban encima del teclado en DELETE.

Me hallaba en una encrucijada. ¿Seguía consejos de quien nunca había escrito nada en su vida? ¿O seguía mi propia voz, la esencia de mi alma?

No tuve que pensarlo mucho.

Apagué el ordenador, y regresé donde la persona.

—Las palabras se quedan.

Me observaron como a un bicho raro salido de Narnia.

—No vas a conseguir lectores que te compren esa novela— me dijeron escuetamente.

Me reí. A carcajadas.

—Todas esas palabras, feas, vulgares, bonitas, o lo que sean, van ahí para darle fuerza a esa línea, a esa idea, y se quedan. Si no vendo ningún libro, pues que así sea, pero no voy a someter mi esencia, la fuerza de mi espíritu, el sufrimiento y el dolor que pongo en mis palabras, solamente porque a alguien no le guste. Sería sacrificar mi esencia pura de escritor y de ser humano, lo que tantos años me ha costado hasta llegar hasta aquí, y mi mensaje, lo que realmente quiero llevarle al lector, se perdería entonces, y eso no lo voy a permitir. Mi escritura soy yo, es mi identidad, mi corazón, y eso nadie más lo posee. Habrá personas que se identifiquen con mi sello personal, con mi filosofía de vida, y esos son a los que le escribo.

Se quedó callada la persona, y no dijo nada más. Tampoco me importaba.

Nadie me enseñó a escribir. No fui a talleres de escritura creativa ni nada por el estilo. Tampoco ningún escritor famoso me enseñó lo poco que sé sobre el arte de escribir libros.

Fui aprendiendo poco a poco, leyendo, escribiendo, cometiendo errores, tachando y borrando miles de palabras, y capítulos completos porque no me gustaban. Se me quedó la mente en blanco completamente, sentí deseos de arremeter contra el ordenador y contra todo lo que me rodeaba, y de mandar para buen sitio mi incipiente carrera como escritor.

Pero no lo hice, y tampoco me rendí. Aprendí a escribir, y todavía, aún después de los libros que llevo publicados, no me siento satisfecho completamente. Cada vez que los reviso, encuentro palabras que no debieron ir, tildes que no se pusieron, falta de concordancia entre líneas, y un montón de cosas que ni vale la pena mencionar. Pero llevan mi mensaje.

Trato de superarme cada día, de mejorar mi escritura, de triunfar en lo que quiero.

No vivo el sueño ni las metas de nadie, por lo que no escribo como los demás, ni trato de imitar a algún autor reconocido.

Yo soy yo, Peter R. Vergara Ramírez, un escritor que apenas comienza a despuntar en el ámbito literario, y eso no lo cedo por nada ni por nadie. Tengo, y pongo, mi propia voz, la fuerza de mi alma, la esencia de mi ser, en cada palabra que escribo para el mundo.

Prefiero fracasar con mi esencia pura, que triunfar con la voz de otros…

 

 

Originally posted 2016-11-22 15:45:19.

StreetLib modelo de autoedición para autores independientes

StreetLib modelo de autoedición para autores independientes

StreetLib modelo de autoedición para autores independientes
— Leer en universoabierto.org/2018/04/02/streetlib-modelo-de-autoedicion-para-autores-independientes/

Originally posted 2018-04-13 18:04:32.

Huracán María 4645 – gilbertoriveraescritor.simplesite.com

Gilberto Rivera, Escritor – http://gilbertoriveraescritor.simplesite.com/
— Leer en gilbertoriveraescritor.simplesite.com/427212979

Originally posted 2018-08-05 00:44:02.

¿Primera persona o tercera persona? ¿Cuál elegir? – Inteligencia Narrativa

Escribir en primera persona o en tercera persona es una decisión vital para cualquier novela o relato. Aquí te ayudo a que te decidas de una vez por todas.
— Leer en www.inteligencianarrativa.com/primera-persona-vs-tercera-persona/

Originally posted 2018-07-07 12:54:27.

Entrevista a Peter Vergara | BLOG ADOPTA UN ESCRITOR ESPAÑA

Peter Vergara es un autor de Puerto Rico que ha escrito varias novelas como “Al final del abismo”.

Podrías hablarnos un poco más sobre ti, ¿cuáles son tus gustos literarios, tus aficiones, tus inquietudes, tu situación laboral actual, etc.?

Saludos. Soy Peter Vergara, escritor de Manatí, Puerto Rico, y el autor de varios libros de diversos géneros literarios como Al Final del Abismo, Susurros Mortales, parte 1 y 2, Tiempo de Hacer las Paces con mis Demonios, Tu Peor Enemigo Siempre Serás Tú, Deadly Whispers y otros. Me encanta leer, y escribir, lógicamente. Gracias a ello, el leer, es que he podido ampliar mis horizontes intelectuales y literarios, pues me permite perfeccionar en sumo grado mi escritura y no cometer, o al menos reducir, los errores que cualquier persona o escritor incurre por no leer regularmente. He conocido autores que detestan el leer, aunque parezca increíble. Si no lees, nunca llegarás a ser un escritor de excelencia.

¿Qué te impulsó a escribir tu primer libro? ¿Se puede decir que el escritor nace o se hace?

Te diría que ambas. El talento para escribir nace con uno, el deseo de plasmar en papel ese mundo imaginario que de otra forma no podríamos crear, pero de nada sirve sin desarrollar ciertas destrezas de estilo, gramaticales u ortográficas que se requieren para escribir un libro. Algunas personas creen en su fuero interno que el asistir a seminarios o universidades para estudiar creación literaria u otros talleres los capacita para escribir, pero no es así. Puedes tener la formación, pero si el talento o la habilidad de llegar al lector no la tienes, entonces no sirve para nada todo lo aprendido.

Háblanos de Al final del abismo. ¿De qué trata?

Al Final del Abismo fue mi segundo libro, escrito cuando atravesaba por momentos muy dolorosos en mi vida como lo fue la muerte de mi querida madre Elsie, y en cuyo honor lo escribí, al igual que Susurros Mortales, mi primera novela policial. Trata sobre cómo la arrogancia de un individuo, Carlos, lo lleva a cometer error tras error en su búsqueda de la felicidad, la misma que él cree muy merecida por ser un perfecto ejemplar masculino. Cuando choca con la cruda realidad de que nada es lo que parece, y de que tendrá que aprender a ser humano si desea conseguir el amor que espera por su trasformación, es que comenzará el recorrido por un camino desconocido, el de su propia redención como hombre ante la mujer que ama y la vida.

¿Necesitaste documentarte para escribir tus libros?

Todo autor que se precie de serlo requiere documentarse extensamente en todos los aspectos para escribir un libro, del género que sea. Como he dicho anteriormente, el lector merece el mayor de los respetos por parte del autor, y no acepto que, aunque el mundo que presentemos sea imaginario, no tenga una dosis de realidad en el mismo, algo de la vida diaria, del mundo en el que vivimos. Una historia debe cautivar, pero a la vez educar, dependiendo lógicamente del tema que trate, real o ficción.

¿Cuánto tiempo te llevó acabarlos?

Después de que un escritor tenga la idea completa de una historia, desde principio a fin, y la disciplina que se requiere, se puede terminar un libro en cuestión de tres a seis meses. Todas mis obras literarias se terminaron, sinceramente, en un lapso de tres meses.

¿Cómo llevas el tema de la promoción? ¿Las redes sociales te han facilitado el camino para llegar al público o por el contrario no has notado gran avance?

Las redes sociales son un instrumento o herramienta que, bien utilizada, puede ayudarnos grandemente, pues nos permite llegar a más lectores interesados en nuestros trabajos, pero a la vez, desgraciadamente, sirve como un lugar donde otras personas que no comparten tu deseo ferviente por sobresalir en el mundo literario tratan por todos los medios de impedir tu progreso como escritor. Lo he visto y comprobado en infinidad de ocasiones.

¿Consideras que es más fácil hacerse famoso estando amparada por un sello editorial que autopublicándose? ¿En qué crees que es beneficioso o no estar abrigado por una editorial?

Históricamente, un escritor novel luchaba para que una editorial reconocida lo descubriera, y le facilitara el ansiado camino al estrellato mediante la firma de un contrato editorial. También, antes, una editorial se esforzaba en promover agresivamente al escritor por cuestiones lógicamente monetarias, y dedicaba un mayor esfuerzo a ello. En cuestión de poco tiempo se era conocido y respetado en el ámbito literario. Ahora, aunque me cueste un poco el confesarlo, he visto que cualquier editorial reconocida pone sus huevos de oro en la cesta del autor superventas, aunque su calidad literaria haya mermado o desaparecido en su totalidad. Los contratos leoninos que la editorial le endilga al autor inexperto son como una cadena atada a su cuello de la que no podrá soltarse fácilmente,aunque quiera.
El escritor pertenece, por así decirlo, en cuerpo y alma a estos editores, sin voz ni voto en el desarrollo que seguirá su libro en el mundo. Si un autor ha llegado lejos autopublicándose, no veo la razón para cambiar de rumbo. Muchos escritores sobresalientes de la nueva cosecha, y que han tenido éxito económicamente, luchan todavía por uno de estos contratos. Esto no lo puedo entender. Si vendes siendo libre, ¿por qué atarte? Ahora, si la retribución monetaria es sustancial, y uno como autor decide sobre su obra en consenso con la editorial, pues ahí mismo te diría que sí, acepta un contrato. De lo contrario no.

Muchas editoriales rehúyen de los libros electrónicos debido al miedo que esa forma de publicación pueda repercutir negativamente en sus beneficios. ¿Qué opinas de los libros digitales? ¿Crees que llegarán a reemplazar a los libros tradicionales?

Los libros electrónicos tienen un sitial ya ganado dentro del universo literario, y millones de lectores lo prefieren por la comodidad que implica descargar en un minuto cualquier historia que nos agrade para leer. Un factor importante es su costo, significativamente menor que el de un libro tradicional en papel. Me encantan los libros electrónicos, pero mi formación desde niño hasta adulto fue gracias a los libros en papel. Entiendo que nada podrá arrebatarle ese derecho y preferencia entre el público lector. Un libro será siempre un libro, y a los lectores les encanta deslizar sus dedos por la fina hoja de papel en la que un mundo de ficción se halla plasmado. Es una sensación sumamente placentera e inigualable.

¿En Puerto Rico cómo está el panorama cultural? ¿Se lee bastante?

Mira, para serte sincero, desearía de todo corazón decirte que aquí todos leen, o al menos en su inmensa mayoría, pero mentiría. Desconozco si esto sucede también en otros países, pero en Puerto Rico no se lee como debería ser. A un pueblo educado no se le puede engañar con palabras bonitas, pues conoce los pros y los contras de cualquier ecuación. Somos un país rico en tradiciones, culturalmente hablando, que se han ido perdiendo debido a la modernidad de nuestras vidas y la injerencia desmedida de las redes sociales en la misma. Existe en nuestra sociedad un núcleo que desea recuperar el sitial que una vez tuvimos en lo referente a cultura, pero se les hace prácticamente imposible por la indiferencia de un pueblo que prefiere los chismes de la red social a la lectura de un buen y educativo libro.

¿Qué serías capaz de hacer por alcanzar la fama y que tus libros fueran leídos por un gran número de personas?

En mi corazón tengo la certeza de que, en algún momento, ya sea de este año 2018, o del próximo, alcanzaré mi sueño de llegar al mayor número de lectores alrededor del mundo con mis palabras, y todo esto sin incurrir en malas acciones como el desprestigiar a otros autores ni vender mi alma al que ya ustedes saben. Dios tiene un propósito ya trazado de antemano para mí, y sé que lograré triunfar a pesar de cualquier obstáculo que se me presente en el camino.

¿Estás imbuido en algún otro proyecto con vista de salir en un futuro cercano?

Estoy trabajando actualmente con la tercera parte de Susurros Mortales, un capítulo que entiendo no será el final de esta saga, sino una continuación de la misma hasta que mi pluma aguante. También en algunos libros de autoayuda que me siento obligado a escribir para ayudar en lo posible a cualquier persona que se encuentre atravesando por periodos difíciles en su vida. Si yo pude superar tantas dificultades que me dolieron y me detuvieron en su momento, creo que otros también podrán salir airosos si de corazón lo anhelan. Quiero aportar en ello.

¿Dónde pueden encontrar los lectores tus libros?

Todos mis libros, tanto en formato escrito como electrónico, se pueden conseguir a través de Amazon, Nook Barnes&Noble, Apple iBooks, Kobo, Smashwords, y en miles de librerías y plataformas digitales alrededor del mundo. Hasta hoy son ocho, pero antes de terminar el 2018 pronostico que serán cuatro o cinco más de diversos géneros literarios. Puedo escribir de lo que sea, sin perder calidad.

Por nuestra parte damos por finalizada la entrevista, pero te invitamos a que añadas lo que desees para poner punto final.

Un placer, y a la vez un honor, el que la página cibernética de Adopta un Escritor me haya otorgado la oportunidad de esta amena entrevista como un medio valioso y único para llegar a miles de lectores que siguen su portal literario. Les agradezco sinceramente por el apoyo que ustedes brindan a muchos escritores que recién comienzan, y también a los que ya están consagrados en el corazón del público. ¡Muchas felicidades y un hermoso 2018!

Muchas gracias a ti. Te agradecemos el tiempo

http://adoptaunescritor.wixsite.com/misitio/single-post/2018/02/09/Entrevista-a-Peter-Vergara

Originally posted 2018-02-12 17:55:49.

Escritores1, un innovador proyecto de apoyo al autor

Hoy, 24 de enero de 2018, nace Escritores1, https://escritores1.club, un innovador blog dirigido especialmente al escritor novel, y al que no lo es tanto, pero que no ha podido descollar como merece, a pesar de su innato talento literario, quizás por la falta de exposición pública necesaria para sobresalir en este escabroso pero grato mundo de letras.

Estamos para ayudar en todo lo posible, pues conocemos en carne propia los sacrificios enormes en que debemos incurrir para triunfar, y también sabemos que, no obstante todo el tesón y trabajo que pongamos en ello, a veces por un empujón final no alcanzamos la cúspide de nuestras metas.

Día a día iremos creando nuevas formas de apoyo a nuestros escritores, pues siempre hemos creído que en este vasto universo, todos, en una u otra forma, tenemos cabida, y que no es menester hundir a otros para subir nosotros.

Ésa es mi filosofía de vida. Espero que sea la de todos los autores que lean estas breves líneas.

Los que deseen desde ya ser los pioneros de este nuevo concepto literario, son bienvenidos a participar en este espacio cibernético. Se pueden comunicar a través de nuestro email admin@escritores1.club.

Próximamente nos iremos comunicando con los escritores que quieran ser entrevistados y promovidos agresivamente por este medio y todas las páginas y grupos en las redes sociales adscritas a Escritores1, y cuyos miembros ascienden a más de 15,000 diversificados en Facebook, Twitter, Instagram, Linkedin, Google+, Tumblr, Path, Vimeo, WhatsApp, Y otros. Alrededor de 30 cuentas en este momento y aumentando.

Confiando en Dios, Escritores1 dictará la pauta a seguir de ahora en adelante en el mundo literario.

Todos los escritores interesados en participar de una entrevista pueden comunicarse con Escritores1 a través del buzón de correo electrónico admin@escritores1.club que se encuentra en el menú o debajo de esta entrada.

Originally posted 2018-01-27 12:00:46.

El mundo en tus manos – Escritores Solidarios con Médicos sin Fronteras Scripto.es

Mi artículo El concepto de la igualdad fue escogido como epílogo de este fabuloso trabajo en conjunto de escritores reconocidos para fines benéficos a favor de Médicos sin Fronteras. Esperamos que los lectores alrededor del mundo auspicien esta encomiable gestión en pro de los más necesitados, pues aunque nosotros disfrutamos de muchas cosas en nuestros respectivos países, hay muchos otros que dependen de estos servicios médicos sin fines de lucro para poder sobrevivir en precarias condiciones de vida. Os presentamos la relación completa de los textos seleccionados para el libro “El Mundo en tus Manos”, así como los nombres de sus autores con enlaces a sus blogs respectivos, para que los podáis conocer.

El nuestro es un proyecto de personas, para personas. Una selección de textos escritos por autores de distintas nacionalidades, muy diversos entre sí, que confieren a nuestro libro una gran riqueza y variedad de estilos, de formas de expresión y de visiones del mundo. Escritores unidos por un único afán, la solidaridad, cuyas creaciones están a vuestro alcance en sus blogs y en su obra publicada.

Queremos que les conozcáis. Que disfrutéis de las creaciones que comparten en sus blogs y que toméis contacto con las personas que hay detrás de este proyecto. (Pinche el enlace abajo para conocer los colaboradores de este libro).

http://scripto.es/draft/

Peter R. Vergara Ramírez Blogs

Originally posted 2017-11-27 02:54:50.

Sutúrame a besos Deva

Sutúrame a besos
Has suturado, con tantos besos infinitos, todas mis heridas sangrantes, que han terminado por curarse. Cicatrizando, lentamente. Y cada día, las repasas con cuidado. Para que no se infecten. Para que no cierren en falso. Intentando, por todos los medios, que jamás, se vuelvan a abrir. Haciendo que vuelva a ser yo. […] https://comoun8tumbado.wordpress.com/2017/03/06/suturame-a-besos/

Enviado por Peter R. Vergara Ramírez

Originally posted 2017-03-06 17:57:03.

Terror puro, el comienzo… Susurros Mortales

El nacimiento de mi primera novela, Susurros Mortales.

Recordando, pues siempre es bueno hacerlo, sean positivas o negativas las memorias que ello encierra, no pude evitar el rememorar esos pasos iniciales antes de comenzar a escribir mi primera novela, Susurros Mortales, o Deadly Whispers, como originalmente salió publicada allá por el 2001 en Estados Unidos.

El nacimiento de la saga, que espero concluir para el 2017 una vez haya terminado unos proyectos que están actualmente en proceso, pero ya eso es otra historia.

Recuerdo que estaba sentado en la sala de mi hogar de Manatí, Puerto Rico, una tarde del verano del 2000, solo, cabizbajo, pensativo, triste por demás, pues en pocos días viajaría a la ciudad de New Haven, Connecticut, para encontrarme con mi madre Elsie, ya diagnosticada con cáncer de pulmón, y en vías de comenzar su tratamiento contra el mismo en el New Haven-Yale Hospital, a pocos pasos de la residencia de mi hermana Yolanda, donde mi madre habitaba en esos momentos.

Pensaba: ¿Qué pasará con mami? ¿Saldrá bien o no? Si ella moría, ¿podría superar ese dolor de perderla? Yo adoraba a mi madre, en ocasiones difícil de tratar, pero luchadora y amorosa con sus hijos, y con una voluntad inquebrantable para seguir adelante a pesar de las circunstancias. No era quizás una madre perfecta, pero para nosotros lo era. Y no quería dejarla abandonada en esos instantes cuando más nos necesitaba. Por eso viajaba hacia New Haven, para cuidarla y acompañarla.

Mientras mi alma y corazón volaban hacia ella y su enfermedad en esa tarde, también pensé en que yo no tenía nada en mi vida en ese momento que me permitiera aportar, aunque fuera poco al tratamiento y recuperación posterior de mi querida madre. Me encontraba desempleado, sin un centavo en los bolsillos, y desilusionado con el giro que mi existencia había tomado en los últimos tiempos. En pocas palabras, con un down o depresión terrible, a punto de tomar una decisión irremediable, pues ya el mundo bonito como yo anhelaba desde niño, ya no tenía sentido para mí. Nada me alegraba, nada me rescataba del abismo oscuro en que estaba sumergido hasta el fondo. Había perdido mis sueños, mis metas, mis deseos de ser alguien, de sobresalir, de poder dejar un legado para generaciones futuras, en fin, de muchas cosas que se perdieron en el camino, y que nunca recuperaría.

Entonces, para ahuyentar todos esos demonios, y no pensar más en ellos, reparé en una pequeña libreta de apuntes que se encontraba en una mesa al lado mío, y la tomé.

La abrí, y me dije:

—Voy a escribir algo.

¿Pero qué?

—Una novela.

¿Y cómo diablos, si nunca lo había hecho?

Pero comencé, que es lo primero que debe hacer cualquier ser humano si desea superar la vida y sus obstáculos.

Recordé muchos libros leídos, novelas, ensayos; todo. La forma de escribir, desarrollar, personajes, diálogos, contenido importante, la trama y sus vericuetos literarios, en fin, todo de lo que se componía la redacción de un escrito, en este caso, una novela de ficción sobre un asesino en serie y los consiguientes esfuerzos de las fuerzas policiales para atraparlo antes de que siguiera asesinando personas inocentes.

Poco a poco la pensé y le di vida a mi primera novela. En esos primeros días mi mano volaba encima de la libreta de apuntes, escribía, borraba, tachaba, arrancaba la página si no me gustaba, la volvía a escribir, hasta que llegué a New Haven. Allí entonces la desarrollé completamente, estudié la historia de la ciudad, sus lugares históricos, su trayectoria, calles, ausculté libros enteros y artículos de índole policial e investigativa, procedimientos del FBI, ciencias forenses y sus distintas ramas, y lo más importante, el estudio de los asesinos en serie y sus categorías, los motivos por los que asesinaban, su modus operandi, sus trofeos, sus personalidades, y también la criminología y criminalística de laboratorio y de campo en las escenas criminales. Muchas cosas de las que me tuve que empapar para escribir correctamente y documentar apropiadamente esta novela inicial.

Luego de llegar a un punto culminante, alrededor de la página 140 más o menos, me quedé en blanco. Totalmente. Se me habían acabado las ideas, el teclado de la computadora cogió polvo por su falta de uso. No sabía qué más escribir, cómo continuar.

Así estuve semanas, desorientado, bloqueado, mientras cuidaba a mi madre y la llevaba a sus sesiones de quimioterapia, y veía cómo poco a poco su rostro adquiría color y vida por el tratamiento en sí, y quizás la incipiente esperanza de que al final, mami podría superar el dolor y vivir plenamente o por lo menos a medio pocillo para beneplácito y alegría de todos, situación que un tiempo después descubrimos que no iba a ser posible, cuando su organismo comenzó a rechazar el veneno que le introducían a su cuerpo, y los médicos decidieron descontinuar el tratamiento por la falta de avances en la condición cancerosa de mi madre.

Una tarde, regresando a la casa de mi hermana, subí a mi cuarto a dormir un rato.

Al tirarme en la cama cerré mis ojos.

Visualicé la novela enteramente. Principio, contenido y final, los capítulos que restaban, y el final. En cuestión de cinco minutos, sinceramente, en mi imaginación, que salió a rescatarme cuando ya no albergaba la esperanza de poder culminar el proyecto favorablemente. Increíble, pero cierto.

Abrí mis ojos, me levanté de la cama, y corrí hacia la computadora. Empecé a escribir como loco, aprovechando esa oleada de ideas que asaltaron mi mente, y a los pocos días la terminé. La revisé, la corregí, volví a cambiarle muchas escenas y diálogos, y la sometí a un par de editoriales en Estados Unidos, donde semanas después recibí la notificación de parte de una de ellas de que estaban interesados para publicarla, por lo que decidimos presentarla en inglés, labor titánica en la que mi hermana Yolanda tuvo la encomienda de traducirla completamente con excelencia, y luego comenzar el arduo proceso de revisión de contexto literario y preparación para imprimirlo meses después en el 2001, poco antes de mi madre fallecer, y dejarme destrozado al igual que al resto de la familia.

No tengo que explicar la alegría inmensa que sentí al recibir la aprobación y luego contrato con la editorial, y el sentimiento inconfundible que acompaña a cualquier ser humano cuando es bendecido por Dios. Una sensación de bienestar y felicidad que arropa tu cuerpo de la cabeza a los pies, y que te hace flotar por las nubes.

Perdí a mi madre meses después, y aún me duele el recordarlo, muchísimo, pero siempre he pensado que cuando perdemos algo en nuestras vidas, una bendición y una puerta se abren un poquito más adelante para compensarnos por ese dolor. Compensarnos, no olvidarlo, pues cuando se quiere de verdad, especialmente a una madre que lo dio todo por su familia, eso no se puede enterrar en un rincón lejano de nuestra mente o corazón. Es un sentimiento hermoso que nos acompañará hasta que muramos y nos volvamos a encontrar en un lugar mejor. Por lo menos, eso espero, encontrarnos de nuevo, y para siempre.

Esta fue la breve historia del nacimiento de la saga de Susurros Mortales, que sé es excelente en su historia, y que dio comienzo a mi inquietud de llegar al mundo entero con mis escritos, y dejar mi hermoso legado para generaciones presentes y futuras. Mi destino ya está trazado de antemano por Dios, y las bendiciones que restan vienen en camino.

Confío en ellas. A la venta en Amazon (libro) http://a.co/6sPBY6R. En digital: http://a.co/8fkdCXR

Originally posted 2017-03-05 18:58:54.

Terror puro, el comienzo… Susurros Mortales

El nacimiento de mi primera novela, Susurros Mortales.

Recordando, pues siempre es bueno hacerlo, sean positivas o negativas las memorias que ello encierra, no pude evitar el rememorar esos pasos iniciales antes de comenzar a escribir mi primera novela, Susurros Mortales, o Deadly Whispers, como originalmente salió publicada allá por el 2001 en Estados Unidos.

El nacimiento de la saga, que espero concluir para el 2017 una vez haya terminado unos proyectos que están actualmente en proceso, pero ya eso es otra historia.

Recuerdo que estaba sentado en la sala de mi hogar de Manatí, Puerto Rico, una tarde del verano del 2000, solo, cabizbajo, pensativo, triste por demás, pues en pocos días viajaría a la ciudad de New Haven, Connecticut, para encontrarme con mi madre Elsie, ya diagnosticada con cáncer de pulmón, y en vías de comenzar su tratamiento contra el mismo en el New Haven-Yale Hospital, a pocos pasos de la residencia de mi hermana Yolanda, donde mi madre habitaba en esos momentos.

Pensaba: ¿Qué pasará con mami? ¿Saldrá bien o no? Si ella moría, ¿podría superar ese dolor de perderla? Yo adoraba a mi madre, en ocasiones difícil de tratar, pero luchadora y amorosa con sus hijos, y con una voluntad inquebrantable para seguir adelante a pesar de las circunstancias. No era quizás una madre perfecta, pero para nosotros lo era. Y no quería dejarla abandonada en esos instantes cuando más nos necesitaba. Por eso viajaba hacia New Haven, para cuidarla y acompañarla.

Mientras mi alma y corazón volaban hacia ella y su enfermedad en esa tarde, también pensé en que yo no tenía nada en mi vida en ese momento que me permitiera aportar, aunque fuera poco al tratamiento y recuperación posterior de mi querida madre. Me encontraba desempleado, sin un centavo en los bolsillos, y desilusionado con el giro que mi existencia había tomado en los últimos tiempos. En pocas palabras, con un down o depresión terrible, a punto de tomar una decisión irremediable, pues ya el mundo bonito como yo anhelaba desde niño, ya no tenía sentido para mí. Nada me alegraba, nada me rescataba del abismo oscuro en que estaba sumergido hasta el fondo. Había perdido mis sueños, mis metas, mis deseos de ser alguien, de sobresalir, de poder dejar un legado para generaciones futuras, en fin, de muchas cosas que se perdieron en el camino, y que nunca recuperaría.

Entonces, para ahuyentar todos esos demonios, y no pensar más en ellos, reparé en una pequeña libreta de apuntes que se encontraba en una mesa al lado mío, y la tomé.

La abrí, y me dije:

—Voy a escribir algo.

¿Pero qué?

—Una novela.

¿Y cómo diablos, si nunca lo había hecho?

Pero comencé, que es lo primero que debe hacer cualquier ser humano si desea superar la vida y sus obstáculos.

Recordé muchos libros leídos, novelas, ensayos; todo. La forma de escribir, desarrollar, personajes, diálogos, contenido importante, la trama y sus vericuetos literarios, en fin, todo de lo que se componía la redacción de un escrito, en este caso, una novela de ficción sobre un asesino en serie y los consiguientes esfuerzos de las fuerzas policiales para atraparlo antes de que siguiera asesinando personas inocentes.

Poco a poco la pensé y le di vida a mi primera novela. En esos primeros días mi mano volaba encima de la libreta de apuntes, escribía, borraba, tachaba, arrancaba la página si no me gustaba, la volvía a escribir, hasta que llegué a New Haven. Allí entonces la desarrollé completamente, estudié la historia de la ciudad, sus lugares históricos, su trayectoria, calles, ausculté libros enteros y artículos de índole policial e investigativa, procedimientos del FBI, ciencias forenses y sus distintas ramas, y lo más importante, el estudio de los asesinos en serie y sus categorías, los motivos por los que asesinaban, su modus operandi, sus trofeos, sus personalidades, y también la criminología y criminalística de laboratorio y de campo en las escenas criminales. Muchas cosas de las que me tuve que empapar para escribir correctamente y documentar apropiadamente esta novela inicial.

Luego de llegar a un punto culminante, alrededor de la página 140 más o menos, me quedé en blanco. Totalmente. Se me habían acabado las ideas, el teclado de la computadora cogió polvo por su falta de uso. No sabía qué más escribir, cómo continuar.

Así estuve semanas, desorientado, bloqueado, mientras cuidaba a mi madre y la llevaba a sus sesiones de quimioterapia, y veía cómo poco a poco su rostro adquiría color y vida por el tratamiento en sí, y quizás la incipiente esperanza de que al final, mami podría superar el dolor y vivir plenamente o por lo menos a medio pocillo para beneplácito y alegría de todos, situación que un tiempo después descubrimos que no iba a ser posible, cuando su organismo comenzó a rechazar el veneno que le introducían a su cuerpo, y los médicos decidieron descontinuar el tratamiento por la falta de avances en la condición cancerosa de mi madre.

Una tarde, regresando a la casa de mi hermana, subí a mi cuarto a dormir un rato.

Al tirarme en la cama cerré mis ojos.

Visualicé la novela enteramente. Principio, contenido y final, los capítulos que restaban, y el final. En cuestión de cinco minutos, sinceramente, en mi imaginación, que salió a rescatarme cuando ya no albergaba la esperanza de poder culminar el proyecto favorablemente. Increíble, pero cierto.

Abrí mis ojos, me levanté de la cama, y corrí hacia la computadora. Empecé a escribir como loco, aprovechando esa oleada de ideas que asaltaron mi mente, y a los pocos días la terminé. La revisé, la corregí, volví a cambiarle muchas escenas y diálogos, y la sometí a un par de editoriales en Estados Unidos, donde semanas después recibí la notificación de parte de una de ellas de que estaban interesados para publicarla, por lo que decidimos presentarla en inglés, labor titánica en la que mi hermana Yolanda tuvo la encomienda de traducirla completamente con excelencia, y luego comenzar el arduo proceso de revisión de contexto literario y preparación para imprimirlo meses después en el 2001, poco antes de mi madre fallecer, y dejarme destrozado al igual que al resto de la familia.

No tengo que explicar la alegría inmensa que sentí al recibir la aprobación y luego contrato con la editorial, y el sentimiento inconfundible que acompaña a cualquier ser humano cuando es bendecido por Dios. Una sensación de bienestar y felicidad que arropa tu cuerpo de la cabeza a los pies, y que te hace flotar por las nubes.

Perdí a mi madre meses después, y aún me duele el recordarlo, muchísimo, pero siempre he pensado que cuando perdemos algo en nuestras vidas, una bendición y una puerta se abren un poquito más adelante para compensarnos por ese dolor. Compensarnos, no olvidarlo, pues cuando se quiere de verdad, especialmente a una madre que lo dio todo por su familia, eso no se puede enterrar en un rincón lejano de nuestra mente o corazón. Es un sentimiento hermoso que nos acompañará hasta que muramos y nos volvamos a encontrar en un lugar mejor. Por lo menos, eso espero, encontrarnos de nuevo, y para siempre.

Esta fue la breve historia del nacimiento de la saga de Susurros Mortales, que sé es excelente en su historia, y que dio comienzo a mi inquietud de llegar al mundo entero con mis escritos, y dejar mi hermoso legado para generaciones presentes y futuras. Mi destino ya está trazado de antemano por Dios, y las bendiciones que restan vienen en camino.

Confío en ellas. A la venta en Amazon (libro) http://a.co/6sPBY6R. En digital: http://a.co/8fkdCXR

Originally posted 2017-03-05 18:58:54.

El mundo en tus manos – Escritores Solidarios con Médicos sin Fronteras Scripto.es

Mi artículo El concepto de la igualdad fue escogido como epílogo de este fabuloso trabajo en conjunto de escritores reconocidos para fines benéficos a favor de Médicos sin Fronteras. Esperamos que los lectores alrededor del mundo auspicien esta encomiable gestión en pro de los más necesitados, pues aunque nosotros disfrutamos de muchas cosas en nuestros respectivos países, hay muchos otros que dependen de estos servicios médicos sin fines de lucro para poder sobrevivir en precarias condiciones de vida. Os presentamos la relación completa de los textos seleccionados para el libro “El Mundo en tus Manos”, así como los nombres de sus autores con enlaces a sus blogs respectivos, para que los podáis conocer.

El nuestro es un proyecto de personas, para personas. Una selección de textos escritos por autores de distintas nacionalidades, muy diversos entre sí, que confieren a nuestro libro una gran riqueza y variedad de estilos, de formas de expresión y de visiones del mundo. Escritores unidos por un único afán, la solidaridad, cuyas creaciones están a vuestro alcance en sus blogs y en su obra publicada.

Queremos que les conozcáis. Que disfrutéis de las creaciones que comparten en sus blogs y que toméis contacto con las personas que hay detrás de este proyecto. (Pinche el enlace abajo para conocer los colaboradores de este libro).

http://scripto.es/draft/

Peter R. Vergara Ramírez Blogs

Originally posted 2017-11-27 02:54:50.

Terror puro, el comienzo… Susurros Mortales

El nacimiento de mi primera novela, Susurros Mortales.

Recordando, pues siempre es bueno hacerlo, sean positivas o negativas las memorias que ello encierra, no pude evitar el rememorar esos pasos iniciales antes de comenzar a escribir mi primera novela, Susurros Mortales, o Deadly Whispers, como originalmente salió publicada allá por el 2001 en Estados Unidos.

El nacimiento de la saga, que espero concluir para el 2017 una vez haya terminado unos proyectos que están actualmente en proceso, pero ya eso es otra historia.

Recuerdo que estaba sentado en la sala de mi hogar de Manatí, Puerto Rico, una tarde del verano del 2000, solo, cabizbajo, pensativo, triste por demás, pues en pocos días viajaría a la ciudad de New Haven, Connecticut, para encontrarme con mi madre Elsie, ya diagnosticada con cáncer de pulmón, y en vías de comenzar su tratamiento contra el mismo en el New Haven-Yale Hospital, a pocos pasos de la residencia de mi hermana Yolanda, donde mi madre habitaba en esos momentos.

Pensaba: ¿Qué pasará con mami? ¿Saldrá bien o no? Si ella moría, ¿podría superar ese dolor de perderla? Yo adoraba a mi madre, en ocasiones difícil de tratar, pero luchadora y amorosa con sus hijos, y con una voluntad inquebrantable para seguir adelante a pesar de las circunstancias. No era quizás una madre perfecta, pero para nosotros lo era. Y no quería dejarla abandonada en esos instantes cuando más nos necesitaba. Por eso viajaba hacia New Haven, para cuidarla y acompañarla.

Mientras mi alma y corazón volaban hacia ella y su enfermedad en esa tarde, también pensé en que yo no tenía nada en mi vida en ese momento que me permitiera aportar, aunque fuera poco al tratamiento y recuperación posterior de mi querida madre. Me encontraba desempleado, sin un centavo en los bolsillos, y desilusionado con el giro que mi existencia había tomado en los últimos tiempos. En pocas palabras, con un down o depresión terrible, a punto de tomar una decisión irremediable, pues ya el mundo bonito como yo anhelaba desde niño, ya no tenía sentido para mí. Nada me alegraba, nada me rescataba del abismo oscuro en que estaba sumergido hasta el fondo. Había perdido mis sueños, mis metas, mis deseos de ser alguien, de sobresalir, de poder dejar un legado para generaciones futuras, en fin, de muchas cosas que se perdieron en el camino, y que nunca recuperaría.

Entonces, para ahuyentar todos esos demonios, y no pensar más en ellos, reparé en una pequeña libreta de apuntes que se encontraba en una mesa al lado mío, y la tomé.

La abrí, y me dije:

—Voy a escribir algo.

¿Pero qué?

—Una novela.

¿Y cómo diablos, si nunca lo había hecho?

Pero comencé, que es lo primero que debe hacer cualquier ser humano si desea superar la vida y sus obstáculos.

Recordé muchos libros leídos, novelas, ensayos; todo. La forma de escribir, desarrollar, personajes, diálogos, contenido importante, la trama y sus vericuetos literarios, en fin, todo de lo que se componía la redacción de un escrito, en este caso, una novela de ficción sobre un asesino en serie y los consiguientes esfuerzos de las fuerzas policiales para atraparlo antes de que siguiera asesinando personas inocentes.

Poco a poco la pensé y le di vida a mi primera novela. En esos primeros días mi mano volaba encima de la libreta de apuntes, escribía, borraba, tachaba, arrancaba la página si no me gustaba, la volvía a escribir, hasta que llegué a New Haven. Allí entonces la desarrollé completamente, estudié la historia de la ciudad, sus lugares históricos, su trayectoria, calles, ausculté libros enteros y artículos de índole policial e investigativa, procedimientos del FBI, ciencias forenses y sus distintas ramas, y lo más importante, el estudio de los asesinos en serie y sus categorías, los motivos por los que asesinaban, su modus operandi, sus trofeos, sus personalidades, y también la criminología y criminalística de laboratorio y de campo en las escenas criminales. Muchas cosas de las que me tuve que empapar para escribir correctamente y documentar apropiadamente esta novela inicial.

Luego de llegar a un punto culminante, alrededor de la página 140 más o menos, me quedé en blanco. Totalmente. Se me habían acabado las ideas, el teclado de la computadora cogió polvo por su falta de uso. No sabía qué más escribir, cómo continuar.

Así estuve semanas, desorientado, bloqueado, mientras cuidaba a mi madre y la llevaba a sus sesiones de quimioterapia, y veía cómo poco a poco su rostro adquiría color y vida por el tratamiento en sí, y quizás la incipiente esperanza de que al final, mami podría superar el dolor y vivir plenamente o por lo menos a medio pocillo para beneplácito y alegría de todos, situación que un tiempo después descubrimos que no iba a ser posible, cuando su organismo comenzó a rechazar el veneno que le introducían a su cuerpo, y los médicos decidieron descontinuar el tratamiento por la falta de avances en la condición cancerosa de mi madre.

Una tarde, regresando a la casa de mi hermana, subí a mi cuarto a dormir un rato.

Al tirarme en la cama cerré mis ojos.

Visualicé la novela enteramente. Principio, contenido y final, los capítulos que restaban, y el final. En cuestión de cinco minutos, sinceramente, en mi imaginación, que salió a rescatarme cuando ya no albergaba la esperanza de poder culminar el proyecto favorablemente. Increíble, pero cierto.

Abrí mis ojos, me levanté de la cama, y corrí hacia la computadora. Empecé a escribir como loco, aprovechando esa oleada de ideas que asaltaron mi mente, y a los pocos días la terminé. La revisé, la corregí, volví a cambiarle muchas escenas y diálogos, y la sometí a un par de editoriales en Estados Unidos, donde semanas después recibí la notificación de parte de una de ellas de que estaban interesados para publicarla, por lo que decidimos presentarla en inglés, labor titánica en la que mi hermana Yolanda tuvo la encomienda de traducirla completamente con excelencia, y luego comenzar el arduo proceso de revisión de contexto literario y preparación para imprimirlo meses después en el 2001, poco antes de mi madre fallecer, y dejarme destrozado al igual que al resto de la familia.

No tengo que explicar la alegría inmensa que sentí al recibir la aprobación y luego contrato con la editorial, y el sentimiento inconfundible que acompaña a cualquier ser humano cuando es bendecido por Dios. Una sensación de bienestar y felicidad que arropa tu cuerpo de la cabeza a los pies, y que te hace flotar por las nubes.

Perdí a mi madre meses después, y aún me duele el recordarlo, muchísimo, pero siempre he pensado que cuando perdemos algo en nuestras vidas, una bendición y una puerta se abren un poquito más adelante para compensarnos por ese dolor. Compensarnos, no olvidarlo, pues cuando se quiere de verdad, especialmente a una madre que lo dio todo por su familia, eso no se puede enterrar en un rincón lejano de nuestra mente o corazón. Es un sentimiento hermoso que nos acompañará hasta que muramos y nos volvamos a encontrar en un lugar mejor. Por lo menos, eso espero, encontrarnos de nuevo, y para siempre.

Esta fue la breve historia del nacimiento de la saga de Susurros Mortales, que sé es excelente en su historia, y que dio comienzo a mi inquietud de llegar al mundo entero con mis escritos, y dejar mi hermoso legado para generaciones presentes y futuras. Mi destino ya está trazado de antemano por Dios, y las bendiciones que restan vienen en camino.

Confío en ellas. A la venta en Amazon (libro) http://a.co/6sPBY6R. En digital: http://a.co/8fkdCXR

Originally posted 2017-03-05 18:58:54.