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Decidí triunfar

Creo que mis miedos son los que me han detenido hasta ahora, así que hoy, dejándolos atrás, he decidido triunfar…

Agridulce

En ocasiones el desaliento, el dolor, la tristeza, invade mi corazón, y lágrimas brotan de mis ojos, impotente y débil para detenerlas,

Tu Dios no es mi Dios (artículo escrito por Peter Vergara para El Magacín de España) 2016

Cuando era niño, mi familia todas las semanas, los fines especialmente, me arrastraban a sus frecuentes visitas a sitios donde una espiritista, o médium como le llamaban las malas lenguas, les leía su futuro ya fuera por medio de una tinaja de cristal, cartas, u otra manera no muy religiosa que digamos. A mí en lo particular, me asustaba ver todos esos aspavientos que realizaba este llamado profesional de los espíritus, y a veces me escondía detrás de los muebles para no verlo, y no se percataran de mi presencia obligada en ese lugar. No siempre tenía suerte. Mi madre, especialmente ella, me presentaba con la médium, porque casi siempre era mujer, no muy joven que digamos, con su cabello recogido en un mono, y Siga leyendo

Relato: Una vida simple. (Artículo escrito por Peter Vergara para El Magacín de España) 2016

Al despertar esta mañana como a las 6, apenas abrí los ojos supe que no iba a ser un día normal. El malestar perenne en el cuerpo, el desánimo diario al levantarme, la aburrida idea de otra jornada más, no era la mejor alternativa para levantar mi decaído espíritu. Pero tratando de infundirme una alegría que distaba mucho de sentir, salí de mi cama, directo a las tareas de aseo, rutinarias como mi existencia vacía. Mientras me tomaba una taza de café, leyendo el periódico que el joven porteador había dejado como siempre tirado frente a mi casa, no pude evitar el recordar una época de mi vida que creí olvidada. Mi niñez. Una época en la que corría con mis amigos de la escuela, participaba Siga leyendo

Nochebuena

Nochebuena es una fecha que siempre anhelamos que llegue, contamos las horas para ello, y muchas personas gastan hasta lo que no tienen para disfrutar por algunas horas del nacimiento de Jesús unas horas después, pero a su manera. El disfrute mundanal a veces tergiversa el real significado de ambas festividades. Comoquiera, es una ocasión especial, memorable y muy hermosa cuando se comparte en familia en franca camaradería y alrededor de una mesa comiendo los tradicionales platos de la Navidad que servimos en Puerto Rico, que aun devastada y sin los servicios esenciales en la mayoría de los pueblos tras 3 meses del arrollador azote de María, gozamos estas festividades navideñas como un escape, pero también como el recuerdo de lo que hemos sido y Siga leyendo

Robaste mi vida (el principio del dolor), Un nuevo libro de Peter Vergara para finales de 2018

Robaste mi Vida (El principio). No recuerdo cuándo fue, o dónde empezó todo, pues mis recuerdos se difuminan en el tiempo pasado que anhelo revivir pero que a la vez deseo olvidar. Las palabras altisonantes, los maltratos, el desprecio de unos ojos que jamás trasmitieron amor me asaltan por momentos. Muchas cosas. Pocas memorias. Las memorias solo vienen a uno cuando son buenas. Las malas, tratamos de olvidarlas en la hipocresía de la vida que no perdona cuando queremos desterrarlas. El alma se constriñe, la alegría se dispersa; el amor se diluye. El golpe te azota cuando no lo esperas, y la retribución no se hace esperar cuando estamos dispuestos a cobrar el agravio. Únicamente rememoro la crueldad del momento vivido, pero olvido por un Siga leyendo

La agonía de la espera… (María: el monstruo nos atacó 3)

Luego de atrevernos a dar ese primer paso y salir de nuestras casas para conocer todos los daños causados por la furia de María, pudimos constatar que la realidad superaba con creces la imaginación, y el concepto posiblemente erróneo que teníamos de la fuerza destructora de un huracán categoría 5, o 4 como algunos entendidos en meteorología propagaron semanas después por los medios noticiosos. Como sea, nos impactó totalmente, y quizás en algunos pueblos más destrucción causó, pero lo que no debemos negar es que nuestras vidas cambiaron a partir de esa noche y madrugada del 20 de septiembre de 2017. Sentimos un desgarre en nuestro corazón al ver las primeras escenas. Nada quedaba de la indiferencia y broma con que muchas personas tomaron los Siga leyendo

Vientos y Oscuridad (María: El monstruo nos atacó) 1 de 3

Durante esa madrugada aciaga del 20 de septiembre del año en curso, los fuertes vientos azotaron inmisericordemente mi residencia en Manatí, pero también la de miles de hogares, que, en medio de la oscuridad, tuvieron que soportar y resistir lo irremediable de la cruel situación a la que nos enfrentábamos como individuos, pero a la vez como pueblo. Las horas de esa madrugada trascurrieron lentamente, y cuando más tranquilos tratábamos de permanecer, saltábamos asustados cuando los vientos huracanados golpeaban nuestras ventanas, y sacudían hasta los cimientos de nuestras casas. Las tormenteras oscilaban como hojas de papel ante los embates huracanados del fenómeno atmosférico que dejó a oscuras a nuestro país durante esa noche y día interminable, y los paneles puestos a última hora aguantaban a Siga leyendo

Hemos perdido mucho, y la vida sigue su curso aunque no queramos…

Sentado en la marquesina de mi hogar, cabizbajo, distraído, triste por demás y pensando en tantas cosas, que realmente he perdido la cuenta o el orden de ellas. Solo recuerdo con pesar todas las oportunidades que he desperdiciado en mi vida por no seguir los instintos de mi corazón, o de mi mente, y mis ojos se nublan con la sombra de una lágrima que pugna por escapar, pero que al final no se atreve. Todo esto en un rato que estuve cavilando sobre mi presente, pero reflexionando sobre el pasado que me trajo hasta aquí. Si uno pudiera cambiar el pasado, ¿lo haría? ¿O no? Creo que no. Otros dirían que sí sin pensarlo siquiera. Los malos momentos que tuve hace años, y de Siga leyendo

Nunca

Nunca permitas que alguien te diga que no puedes hacerlo. Respira profundamente, saca fuerzas de tu corazón, y respóndele: “Siéntate cómodamente, y disfruta del espectáculo, para que veas que SÍ lo hago”.

Siempre existe ese momento

A veces nos sumergimos en la tristeza de la vida diaria, y nos sentimos perdidos y sin esperanza. No podemos ver, en medio de la oscuridad, que al otro lado del dolor está la felicidad que buscamos…

Dentro de pocas horas se acaba esto…

Entramos al 2019 con muchas expectativas e ilusiones, pero según trascurrieron los meses todo se fue quedando en ello: expectativas que nunca llegaron a realizarse, para tristeza y decepción de uno. Muchas cosas y obstáculos se atravesaron en el recorrido; las personas fallaron, las situaciones se complicaron, la vida se puso difícil y otras pajitas caídas en la leche que nos desmoralizaron completamente, aunque sin perder de perspectiva que a veces éramos nosotros los que nos derrotábamos sin apenas comenzar la batalla. Pero nada de lo escrito viene ya al caso. Ya estamos terminando, y otra época comienza en pocas horas. Como seres humanos acostumbramos a dejar atrás el pasado y a asumir el futuro con nuevos bríos si no queremos estancarnos en nuestra existencia. Siga leyendo

¿Estás vivo? ¿O al menos eso crees?

Es la pregunta que me formulo cada día al despertar, y que me persigue implacablemente desde hace años. Abro mis ojos por la mañana, me levanto de la cama, me arreglo, desayuno, a veces, y me preparo para salir a trabajar. La misma rutina día tras día por los pasados años, los mismos rostros de camino al trabajo, las mismas situaciones, los mismos problemas, todo igual, no cambia nada, con la excepción de que cada día me siento morir lentamente sin saber el porqué. La rutina aburre, los días descoloridos van minando poco a poco lo que todavía queda en nuestro interior, y se enganchan a tu espíritu como una serpiente a su presa. Piensas que ya nada tiene solución, que tus aburridas y mortales Siga leyendo

Ya no está en mis manos (reflexión)

Desde mi escritorio

Nunca

Nunca permitas que alguien te diga que no puedes hacerlo. Respira profundamente, saca fuerzas de tu corazón, y respóndele: “Siéntate cómodamente, y disfruta del espectáculo, para que veas que SÍ lo hago”.

Lo vamos a lograr…

Lo vamos a lograr

Siempre existe ese momento

A veces nos sumergimos en la tristeza de la vida diaria, y nos sentimos perdidos y sin esperanza. No podemos ver, en medio de la oscuridad, que al otro lado del dolor está la felicidad que buscamos…

El muerto que todos llevamos encima…

Ayer fui a llevar a mi esposa a un seminario de mujeres en una iglesia de Arecibo, ciudad que queda bastante cerca de nuestro hogar en Manatí, y como la actividad, como dije anteriormente, era únicamente para mujeres, pues ni corto ni perezoso, me fui cómodamente vestido, en shorts y zapatillas deportivas, y me dispuse a esperar las cuatro o cinco horas que duraba la charla, en el mullido asiento de mi vehículo, mientras leía una historia de misterio en una aplicación de mi celular. No era, por cierto, ninguna de mis novelas. Ya esas las he leído hasta la saciedad, siempre para buscar errores cometidos en su estructura o lo demás, pues siempre hay espacio para mejorar en todo, y cada día uno aprende Siga leyendo

Hasta luego, papá…

Hasta luego, papá… El camino fue largo en muchas ocasiones. La travesía duró más de lo esperado. Estuvo plagado de muchas dificultades y recovecos, pero también de alegrías en ocasiones. No fue fácil verte ahí, postrado, enfermo, ni tampoco el recordar todo lo que tuvo que suceder para que llegaras ahí, esa tarde del 6 de enero de 2019. Tus ojos cerrados, prácticamente sin luz, sin el brillo de infinidad de ocasiones en el transcurso de los años, de iras mal contenidas, de alegrías disimuladas, de tristezas sin confesar, de dolor sin admitir, me hablaban de lo mucho que sufrías por estar ahí, y yo, impotente me sentía para remediarlo. No estaba en mis manos. Mi corazón se estrujó al ver lo indefenso que lucías, Siga leyendo

Un clamor que sí llega, cuando sinceramente crees…

Las peticiones que se hacen desde el corazón, con genuino sentimiento y gozo, y una plena convicción de que serán en su momento contestadas, es lo que convierte un día rutinario y repleto de dificultades en uno en el que sonreímos por el simple hecho de que la verdad yace más allá de unas palabras escritas en un libro, y que el ser que sustenta las mismas con amor siempre estará dispuesto a escucharnos, aunque no lo merezcamos. Cuando comprendamos que la solución reside en la intención de querer ser lo que se supone que seamos y no somos, y esto no es un juego de palabras, y de que el desierto de tristeza y dolor se cruza por medio de una petición y un Siga leyendo

Papá, no será fácil decirte adiós…

Papá, no será fácil decirte adiós… Hace más de una década perdí a mi madre, Elsie, víctima de una mortal enfermedad que terminó con su vida. Fueron meses de interminable agonía en los que toda su familia y amistades veían en primera fila cómo un ser humano tan amado por nosotros se consumía lentamente a pesar de todos nuestros esfuerzos por aliviar en algo su dolor. Se perdió la batalla. Y lloramos, desgarrados completamente por la despedida de una madre que lo fue todo para nosotros, y que batalló como una fiera guerrera para derrotar la enfermedad que nunca tuvo piedad con ella. Dieciséis años después nos hallamos en la misma encrucijada del dolor, aguardando, observando como el tiempo acaba con cada parte del cuerpo Siga leyendo

Todo a su tiempo

En el tedioso proceso de crecer y perseguir un sueño el desaliento muchas veces nos sorprende en plena faena, y sentimos nuestras fuerzas flaquear ante la inmensidad de la empresa que deseamos acometer, y nos caemos, estrepitosamente, incrédulos por la magnitud del sentimiento de derrota que nos invade, hasta que recordamos que no tenemos que depender de nuestra propia fuerza cuando tenemos a alguien en quien confiamos ciegamente y que a su debido tiempo bendecirá grandemente lo que ahora nos entristece e impide nuestro camino hacia la cima…

El vacío que no llenamos, o lo que perdemos por no saber vivir

El vacío que no llenamos, o lo que perdemos por no saber vivir No somos eternos. Tampoco infalibles. Cometemos errores. Algunas veces aprendemos; otras, seguimos metiendo la pata una y otra vez como esa fuera nuestra naturaleza humana por nacimiento. Creemos que viviremos por siempre, y no queremos darnos cuenta de que la vida puede irse en una milésima de segundo, en un parpadeo. Pasamos nuestra existencia en la búsqueda eterna de cosas que nos hagan probablemente felices: una casa fastuosa, dinero en el banco, autos último modelo, fama, todo lo que implica ser reconocido en esta discriminatoria sociedad en la que vivimos, y dejamos a un lado nuestros sueños verdaderos por lograr todo lo anterior, aunque eso signifique renunciar a lo que verdaderamente importa: Siga leyendo

Bajo ataque: María, once meses después… (4to artículo de María, el monstruo nos atacó)

Bajo ataque: María, once meses después… Pareciera como si esas interminables horas de terror vividos bajo el asedio despiadado de María no hubiesen finalizado, todavía. Salimos a las calles en la mañana y vemos, consternados, como muchas casas y calles de nuestros pueblos lucen sin levantar vuelo, destruidas muchas de ellas bajo el ataque; otras, por el paso del tiempo y desatinada administración gubernamental en ambos niveles, municipal y estatal. Los rostros de nuestros vecinos y amigos llevan marcados en ellos los vestigios imborrables de un millón de lágrimas derramadas ese funesto día de septiembre del 2017. La tempestad nunca dejó de atacar; nosotros tampoco de pedirle a Dios con todas nuestras fuerzas por el milagro de alejarla para siempre antes de que destrozara por Siga leyendo

Tu vida no termina por una mala decisión

Ni una mala decisión, o varias, son suficientes para que afirmes que tu vida entera ha terminado, y cuando digo vida entera no me refiero a que te mueras en ese preciso instante, ni de que te arrojes por un barranco, o te atravieses en medio de una autopista súper transitada y que te pasen los autos por encima hasta dejarte hecho puré. No, no me refiero a eso, sino a que permitas que un solo error o mala decisión determine el rumbo a seguir de tu completa existencia, y que ese pequeño error magnificado por ti sea lo suficientemente poderoso para olvidar que una vez nacemos, y crecemos hasta convertirnos en adultos, el camino no es uno de rosas ni el cielo será azul Siga leyendo

Cuando mis ojos lloraron hoy

Cuando mis ojos lloraron hoy Las primeras horas del amanecer siempre son las más oscuras en mi vida, pues la tristeza que me asola es compañera inseparable que nunca se aleja, aunque le caiga a patadas, ni la desazón que me invade tiene compasión conmigo cuando de abrumarme se trata. A veces me despierto en medio de la noche, y permanezco con los ojos cerrados, inmerso en pensamientos que siempre tratan de imponerme su voluntad a capricho como si un muñeco o títere yo fuera. A veces lo logra; otras no. Hoy lo consiguió. Tristemente. Traté de evitar que traspasara la zona de serenidad que aún conservo a duras penas en mi presente actual, y me invadió. Los pensamientos que nadie desea, el sentimiento del Siga leyendo

Siempre te dejan algo

El amanecer siempre llegará después que atravesemos la oscuridad…

Nos olvidamos

De que existe una fuerza más poderosa que la humana para resolver nuestros problemas…

Todo sucede porque así tiene que ser, pero cuando más derrotado estemos, ahí es que lo único que puede salvarnos es tener fe, confianza, de que siempre la luz llegará a nuestras vidas.

Nada se puede resistir

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