Adiós a mis miedos, de Peter Vergara

Creo que ya es tiempo de que puedas ayudarte tú mismo a superar todas esas cosas que hasta ahora te han negado la felicidad plena a la que tienes derecho como ser humano, esos problemas, decepciones, tristezas, sufrimientos, errores del pasado, demonios internos que te obstaculizan tu camino hacia una dicha plena. Sentí el deseo de compilar parte de mis libros, o mini guías, en un solo libro, junto con unas reflexiones diarias que regularmente posteo en mis blogs.
Viendo el éxito que han tenido las ventas de estos dos libros, Tiempo de Hacer Las Paces Con Tus Demonios, y Siempre Serás Tu Peor Enemigo, decidí tomar este paso, unirlo todo, que entiendo será de gran ayuda a mis lectores.
En un momento de tristeza, como le puede suceder a cualquier ser humano, tuve que recurrir a mi fortaleza interior, a mis recuerdos, a todos esos acontecimientos que moldearon mi existencia a lo largo del camino, y fue entonces que escribí estas mini guías, o consejos prácticos que yo tuve que utilizar para poder salir airoso tanto de los problemas, de mis miedos, de mis demonios, de todo lo que de una u otra forma me obstaculizaron y me derrotaron en sinfín de ocasiones hasta que aprendí a superarlos; a derrotarlos completamente.
No pretendo ser un escritor motivacional, de esos que suben a un podio a disertar horas y horas sobre la motivación, auto ayuda, superarse; todas esas cosas.
Sí pretendo que tú, mi amigo, puedas utilizar, aunque sea un poquito, parte de estas vivencias que me fortalecieron e hicieron el hombre que soy hoy en día, más confiado y alegre, y, sobre todo, con más fe en mí mismo para afrontar cualquier tipo de situación que se presente. Si yo lo logré, por supuesto que tú puedes también. Es cuestión de querer, desearlo con pasión.
Sin nada más, espero que te agraden estos pequeños consejos, y muy importante, que los puedas aplicar en tu propia vida. Creo que ya es tiempo de que puedas ayudarte tú mismo a superar todas esas cosas que hasta ahora te han negado la felicidad plena a la que tienes derecho como ser humano.

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Susurros Mortales en el Viento: Ángel de Piedad

Originally posted 2017-11-14 01:23:48.

Tiempo De Hacer Las Paces Con Mis Demonios, de Peter Vergara

Siguiendo la misma línea de Tu Peor Enemigo Siempre Serás Tú, este libro te enseña que muchas veces esos demonios grandes, pequeños, internos, son los que habitan en nosotros desde niños en la gran mayoría de las ocasiones, y que según van pasando los años se convierten en monstruos que amenazan con devorar nuestros más hermosos sueños. Y no podemos permitirlo.
Tiempo De Hacer Las Paces Con Mis Demonios es exactamente lo que buscabas hace tiempo, una historia que sacudirá tu fibra interna, la que desesperadamente buscaba la manera de salir del caos en que tu vida se ha convertido, y te hará ver, a pesar de que lo niegues, que tus demonios o problemas pueden acabar contigo en cualquier momento si lo permites. Está en ti el evitarlo. ¿Eres capaz de hacerlo? ¿Quieres ser feliz algún día sin tener que mirar los residuos del pasado que no te dejan vivir? Creo que puedes lograrlo, juntos podemos hacerlo, porque si yo vencí mis casi perennes demonios, también tú puedes hacerlo. Es cuestión de querer con verdadera pasión. ¿Quieres vencer tus demonios? Estás leyendo el libro correcto…

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Originally posted 2017-11-14 01:21:41.

Tu peor enemigo siempre serás tú a la venta en Amazon

Nunca permitas que otras personas gobiernen tu vida, ni tampoco que las situaciones tristes y dolorosas de tu pasado, o del hoy, te limiten una vida plena en el mañana. Como seres humanos libres y en búsqueda siempre perenne de la felicidad, no podemos permitirnos el lujo de que esos temores que están arraigados en nuestros corazones, y que paralizan nuestras vidas, nos detengan en nuestro camino hacia una existencia plena de bienestar y felicidad. Así como tampoco debemos admitir que no tenemos derechos a ser igual que los otros. Solamente vivimos una vez. ¿Por qué permitir que otros vivan nuestra vida, cuando aún tenemos un universo hermoso que conocer?

Eres tu peor enemigo es una mini-guía, y un pequeño extracto de unas pocas, no todas, experiencias en mi vida, que me ayudaron a superarme a mí mismo, en aras de lograr esos sueños que en su momento creí inalcanzables.

No permitas que alguien te diga lo que tienes que hacer; hazlo tú, lo que quieras, cuando quieras, ahora, no mañana, sino ahora, porque tienes todo lo que necesitas en tu interior.

Cuando aprendas a confiar en tu fortaleza interior, lograrás finalmente alcanzar tu estrella.

A la venta en Amazon: rxe.me/MLR33M

Originally posted 2017-11-14 01:13:58.

¿Cuál es mi camino? En Amazon. Cuando todo lo humano falla…

Deadly Whispers: The Beginning…

Confiamos ciegamente en las cosas humanas, y a veces hay que hacerlo hasta cierto limite, pero cuando todas esas situaciones provocan el desaliento y la crisis en nuestra existencia, y nos detiene en el camino emprendido, es tiempo de reflexionar, detenerse, y enfilar nuestra existencia en la dirección correcta con la ayuda del que nunca falla: Dios. Cuando todo lo humano falla, quizás sea hora de voltear nuestra mirada a lo alto…

A la venta en Amazon: rxe.me/VPX6QP

Susurros Mortales 2, a la venta en Amazon Susurros Mortales en el Viento: Ángel de Piedad

Originally posted 2017-11-14 01:10:17.

Vive feliz y disfruta la experiencia

¡Vive feliz y disfruta la existencia!, es el primer libro de mi amigo y compañero de clases en la universidad, Luis González Canales. El libro, inspirador y hermoso, es un compendio de experiencias propias que ha tenido que vivir y sufrir mi amigo, y de las que aprendió a lidiar con ellas en medio de la tempestad que, en su momento, tuvo que atravesar. Lo recomiendo sinceramente, pues sé que lo escribió desde su alma. Espero que estas enseñanzas te ayuden a comprender mejor la vida, que en su momento quizás no valoramos como debiera ser, pero que es maravillosa cuando decidimos vivirla a plenitud. No te arrepentirás. Peter R. Vergara Ramírez, escritor. Amazon ¡Vive feliz y disfruta la experiencia! (Spanish Edition) https://www.amazon.com/dp/B074S5C9JK/ref=cm_sw_r_cp_api_ZapKzbHKPBSX0 ebook y !Vive feliz y disfruta la experiencia! (Spanish Edition) https://www.amazon.com/dp/1974358291/ref=cm_sw_r_cp_api_BbpKzb6X89TT1 en formato impreso o libro.

PRVR Huellas Literarias Blog

Originally posted 2017-08-14 00:50:58.

Adiós a mis Miedos: hola a mi nueva vida, la que merezco… PDF

Creo que ya es tiempo de que puedas ayudarte tú mismo a superar todas esas cosas que hasta ahora te han negado la felicidad plena a la que tienes derecho como ser humano, esos problemas, decepciones, tristezas, sufrimientos, errores del pasado, demonios internos que te obstaculizan tu camino hacia una dicha plena. Sentí el deseo de compilar parte de mis libros, o mini guías, en un solo libro, junto con unas reflexiones diarias que regularmente posteo en mis blogs. Viendo el éxito que han tenido las ventas de estos dos libros, Tiempo de Hacer Las Paces Con Tus Demonios, y Siempre Serás Tu Peor Enemigo, decidí tomar este paso, unirlo todo, que entiendo será de gran ayuda a mis lectores. En un momento de tristeza, como le puede suceder a cualquier ser humano, tuve que recurrir a mi fortaleza interior, a mis recuerdos, a todos esos acontecimientos que moldearon mi existencia a lo largo del camino, y fue entonces que escribí estas mini guías, o consejos prácticos que yo tuve que utilizar para poder salir airoso tanto de los problemas, de mis miedos, de mis demonios, de todo lo que de una u otra forma me obstaculizaron y me derrotaron en sinfín de ocasiones hasta que aprendí a superarlos; a derrotarlos completamente. No pretendo ser un escritor motivacional, de esos que suben a un podio a disertar horas y horas sobre la motivación, auto ayuda, superarse; todas esas cosas. Sí pretendo que tú, mi amigo, puedas utilizar, aunque sea un poquito, parte de estas vivencias que me fortalecieron e hicieron el hombre que soy hoy en día, más confiado y alegre, y, sobre todo, con más fe en mí mismo para afrontar cualquier tipo de situación que se presente. Si yo lo logré, por supuesto que tú puedes también. Es cuestión de querer, desearlo con pasión. Sin nada más, espero que te agraden estos pequeños consejos, y muy importante, que los puedas aplicar en tu propia vida. Creo que ya es tiempo de que puedas ayudarte tú mismo a superar todas esas cosas que hasta ahora te han negado la felicidad plena a la que tienes derecho como ser humano.

Originally posted 2017-05-31 16:09:53.

Bajo ataque: María, once meses después… (4to artículo de María, el monstruo nos atacó)

Bajo ataque: María, once meses después…

Pareciera como si esas interminables horas de terror vividos bajo el asedio despiadado de María no hubiesen finalizado, todavía.

Salimos a las calles en la mañana y vemos, consternados, como muchas casas y calles de nuestros pueblos lucen sin levantar vuelo, destruidas muchas de ellas bajo el ataque; otras, por el paso del tiempo y desatinada administración gubernamental en ambos niveles, municipal y estatal. Los rostros de nuestros vecinos y amigos llevan marcados en ellos los vestigios imborrables de un millón de lágrimas derramadas ese funesto día de septiembre del 2017. La tempestad nunca dejó de atacar; nosotros tampoco de pedirle a Dios con todas nuestras fuerzas por el milagro de alejarla para siempre antes de que destrozara por entero a nuestro terruño, y prácticamente lo hizo, acabar con lo que nos quedaba, pero se alejó, tarde, pero seguro, dejando atrás una estela sin parangón de hogares derruidos y vidas segadas. La historia se encargó de recordarnos que de nada vale ser la Isla del Encanto, si no nos comportamos con humildad ante la fuerza inconmensurable de la naturaleza y de quien la gobierna, uno que no necesita votación electoral cada cuatro años para seguir dirigiendo el cauce de nuestras existencias.

Olvidamos por un momento inclinar el rostro y bajar la mirada, y fue en ese preciso instante cuando la furia de los vientos se ensañó con nosotros hasta lo indecible. No existe gobernante terrenal, ni político oportunista, que sea mas grande que lo antes expuesto, aunque ellos en la soledad de sus vidas y ante el espejo de su habitación que nada oculta, les diga en su cara que nada son si no tienen la entereza, dignidad y humildad que se requiere cuando de dirigir un pueblo se trata. Quizás se crean grandes, y posiblemente los demás lisonjeros a su alrededor se lo hagan creer, pero potentes naciones han caído bajo la embestida de la naturaleza por no creer que nada somos, ni seremos, si no pedimos ayuda al que sí nos la brindará cada vez que lo necesitemos.

Somos humanos e imperfectos, y limitados en muchas cosas, pero creo que podemos aprender todavía.

Aprender que la vida tiene un ayer, hoy y mañana, y que el presente puede ser el maestro que necesitamos para evitar los errores del futuro.

No podemos adivinar lo que nos depara, si otra cruel enseñanza o miles de bendiciones, pero debemos de estar preparados para cualquier eventualidad, sin importar lo dura que pueda ser. No es con recriminaciones ni endilgarle culpas a otros como podemos volver a levantarnos, sino con mucho trabajo y sacrificio que, quizás, algún día, deje en el pasado las malas decisiones y administraciones que juraron ante un pueblo ser la diferencia, y que al final, solo resultaron ser aves de paso por creer que podían ser más grandes que Dios.

La vida se encarga siempre de recordarnos que no somos inmortales ni sabios, y que lo que hagamos mal ahora tendrá su consecuencia mañana.

Los primeros días y meses después del ataque lucimos como un pueblo compasivo y solidario, y lo que antes rechazábamos por orgullo luego lo aceptábamos con humildad de espíritu. Lástima en ese sentido de que las cosas hayan vuelto a ser como antes, o quizás hasta peor, pues lejos quedaron esos sentimientos y unión de un país ante los embates de la naturaleza, para volver a caminar el mismo camino que juramos no volver a recorrer en esas oscuras y largas horas de agonía ante la acometida del monstruo.

Pienso que a veces no aprendemos la lección, cabeciduros al fin.

Solo espero que el profesor no repita la clase mañana, ni nunca, pues nos colgamos de nuevo…

Originally posted 2018-08-09 16:51:14.

Cuando mis ojos lloraron hoy

Cuando mis ojos lloraron hoy

Las primeras horas del amanecer siempre son las más oscuras en mi vida, pues la tristeza que me asola es compañera inseparable que nunca se aleja, aunque le caiga a patadas, ni la desazón que me invade tiene compasión conmigo cuando de abrumarme se trata.

A veces me despierto en medio de la noche, y permanezco con los ojos cerrados, inmerso en pensamientos que siempre tratan de imponerme su voluntad a capricho como si un muñeco o títere yo fuera. A veces lo logra; otras no.

Hoy lo consiguió. Tristemente. Traté de evitar que traspasara la zona de serenidad que aún conservo a duras penas en mi presente actual, y me invadió. Los pensamientos que nadie desea, el sentimiento del que muchos huyen despavoridos.

Pájaros portadores de pesimismo que hacen su nido sobre tu cabeza, y luego son reacios a marcharse, aunque sepan que no son bienvenidos. El pensamiento de la derrota, el dolor que experimentas, del desaliento que no te libera, y el carcelero déspota que no afloja las cadenas, aunque clemencia pidas.

Permití que me alcanzara, y hoy, al despedirme de mi ser amado, no pude evitar que mis ojos se aguaran, nublando mi visión al encender el auto y proseguir la marcha. Miles de cosas pasaron por mi mente, y el caudal de sentimientos encerrados en mi corazón se desbordaron como torrente violente que destroza todo a su paso.

Me sentí abatido por infinidad de cosas. Abrumado por la vida y abandonado a la deriva sin esperanza de encontrar un puerto seguro al que dirigirme en busca de mi salvación.

Sé que algo sucederá que alegrará mi existencia y la encarrilará al camino que una vez seguí, y que muchas puertas se abrirán en su momento cuando Dios así lo disponga, pero en este instante me siento decaído, sin fuerzas para seguir adelante y luchar por lo que puedo lograr de así desearlo.

Los pasados meses no han sido fáciles. Los golpes se han sucedido uno detrás del otro, pero no me han derrumbado definitivamente. Pierdo la ilusión de vivir en ocasiones, pero luego recuerdo que todavía hay personas a mi alrededor que confían en mi plenamente, y me aman, y trato de desterrar toda esa negatividad y pocos deseos de batallar que me restan, y abro mis ojos en medio de la madrugada, y sonrío.

Todavía me queda algo por lo que luchar, y Dios no permitirá que caiga en el campo de batalla sin antes haber conseguido lo que tanto anhelo.

Volver a ser el que antes fui. A pesar de las lágrimas…

Originally posted 2018-08-06 13:56:11.

Confiando en Dios

Hay ocasiones en que perdemos el norte, y sentimos nuestro mundo derrumbarse por tantas pruebas que sufrimos, pero si algo sé, bien adentro de mi corazón, es que la bendición que viene en camino será más grande que todo el dolor atravesado, porque si para algo sirve la oscuridad, es para que aprendamos a confiar en que pronto, muy pronto, llegará esa luz que tanto anhelamos. Es cuestión de esperar un poquito más…

Originally posted 2018-05-04 01:17:31.

No eres segundo

No estás por debajo de los demás ni tienes que seguir a otros; estás en este mundo para crear tu propio lugar en el mismo. No te conformes ni aceptes lo contrario

Originally posted 2018-04-29 13:25:07.

Lo que viven muchos

Una vida llena de miedos, de dudas, de temor a lo desconocido, y de terror a tomar decisiones, es lo que muchas veces ocasiona que, al momento de recapitular nuestra existencia, descubramos ya tarde que hubiéramos sido más felices con solo habernos atrevido un poquito a salir de nuestra zona de confort.

Originally posted 2018-04-22 11:38:15.

¿Cómo amaneciste hoy? (Tu Peor Enemigo)

¿Cómo amaneciste hoy?

Buena pregunta, ¿verdad? Sin embargo, es una interrogante que nos formulamos cada día al levantarnos de la seguridad de nuestra cama, y en la gran mayoría de las ocasiones, quisiéramos arroparnos nuevamente, cerrar nuestros ojos, y volver a ese calorcito agradable que nos brinda las sábanas y la cama.
Bajo ningún motivo quisiera yo levantarme, te dices a ti mismo, pero qué remedio, tengo que hacerlo, tengo que llevar los nenes a la escuela, la esposa, yo llegar al mío, y otra vez la misma rutina diaria que has venido siguiendo como un autómata cada día por los pasados años.
Una rutina que te agota emocionalmente, que no te brinda aliciente de ninguna clase, que te aburre hasta morir, pero morir en vida, porque sigues haciendo exactamente lo mismo y lo mismo minuto a minuto, hora tras hora, día tras día, mes tras mes, y año tras año.
Y la cosa parece no mejorar. Pareciera como si se hubiesen olvidado de ti a la hora de repartir felicidad y prosperidad, y que unos pocos, los escogidos, fueran los recipientes de el Hada Fortuna.
Qué mal, ¿verdad? ¿Y qué prefieres hacer ahora? ¿Nos sentamos a llorar como siempre haces? ¿Comienzas a lamentarte como ha sido tu estilo por los pasados tiempos, cada vez que las cosas te salen mal? ¿Te dan deseos de salir corriendo, y no detenerte hasta llegar al mismo lugar de donde saliste? O sea, corriste. ¿Para qué? ¿Para regresar a tu sitio de origen, la desesperanza y vacío en que se ha convertido tu existencia desde hace tanto tiempo que ya ni recuerdas?
¿De qué te sirve correr, si vas a regresar al mismo sitio?
¿Por qué no corres, pero hacia tu felicidad, hacia tus metas y sueños, hacia tu libertad completa como ser humano que tiene derecho a ser feliz y vivir a plenitud, de persona con sentimientos y deseos que aspira a un mundo repleto de dicha, de bienestar, de cosas buenas?
¿Por qué te detuviste al leer estas palabras? ¿Por qué no seguiste corriendo? Si ya estás en carrera, ¿por qué no aprovechar, y conviertes tu carrera inútil de ahora en la carrera por una vida plena?
Levántate cada mañana, sí, pero con la convicción de que ese día va a ser el comienzo de una carrera hacia tu bienestar, hacia la luz del túnel que ansiosamente siempre has querido ver, hacia el mundo maravilloso que siempre has anhelado encontrar y ver, pero que como en los pasados tiempos has sido golpeado y vilipendiado, y te has refugiado en tu conformismo y tristeza, en vez de luchar por superarlo, no has podido finalmente hallar.
Te lo sigo repitiendo hasta el cansancio. Si te consideras en el último eslabón de la cadena, y ya no hay espacio ahí abajo, ¿por qué no comienzas a subir, poco a poco, centímetro a centímetro, hasta llegar a dónde quieres? Si ya no puedes llegar más abajo en tu dolor y sufrimiento, y estás estancado dentro de la cárcel de tu conformismo, ¿por qué no tomas la decisión, ahora, de vivir tu vida?
Pero no como otros quieren, sino como tú deseas.

(Extracto de Tu Peor Enemigo Siempre Serás Tú, de Peter Vergara, en Amazon: https://read.amazon.com/kp/embed?asin=B01LMLR33M&preview=newtab&linkCode=kpe&ref_=cm_sw_r_kb_dp_Q-fzBbBD8D9C4&tag=vergram-20

Originally posted 2018-08-03 14:01:34.

María, el huracán que transformó nuestras vidas, en PDF (3 artículos)

María, el monstruo que no esperábamos…

 

Al momento de escribir esta serie de artículos, lo único que me motivaba a hacerlo era plasmar por escrito los sucesos de esa amarga fecha del 20 de septiembre de 2017 cuando María irrumpió violentamente en nuestra isla y en nuestras vidas y trastocó todo por entero. Fueron largas horas de agonía en la oscuridad que despertaron en nosotros viejos terrores de cuando éramos niños y nos hallábamos solos en la casa en medio las sombras de la noche, y no osábamos gritar pidiendo auxilio porque la voz no nos salía y nuestro cuerpo no respondía ni siquiera para echar a correr. Terrores que nos paralizaron entonces, horrores que nos derrotan ahora, e incertidumbre de un futuro que no sabemos si llegará a ser normal como antes. Le pido a Dios mucha fortaleza para los que perdieron todo, y entereza para comprender que la vida puede comenzar después de una larga noche de dolor…

Puede obtenerlo aquí en PDF: https://petervergara1.online/wp-content/uploads/2018/08/Amaneciendo_en_el_dolor_2.pdf

 

 

 

Originally posted 2018-08-02 21:46:21.

¿Eres de los que temen hacerlo?

Una de las cosas que más impiden tu progreso y bienestar es tu temor para hacerlo, lo que sea, desde hablar con otra persona, pararte frente a un público a hablar, conducir por primera vez un carro, invitar a la persona de tus sueños a pasear e ir al cine, ir al gym a hacer ejercicios porque crees que es una pérdida de tiempo, y otras situaciones adicionales.

Titubeas, dudas en el paso a dar siguiente, las palabras y tu decisión no aparecen, piensas que el universo entero conspira contra ti por tu miedo, y sientes como un mazo enorme encima de ti cuando tienes que hacer algo que te inspira pánico.

Un aumento de sueldo que no pides, tu pareja que te abandona, el terror a permitir que los demás vean en tu interior y se burlen de lo descubierto, son sentimientos paralizantes que te detienen en la marcha, y no sabes cómo adquirir la confianza necesaria para enfrentar tus monstruos internos.

Creo que cualquier ser humano siente miedo no una, sino muchas veces, en el trascurso de su existencia, y es natural. Lo desconocido nos aterra, aunque sepamos que detrás de ese muro se encuentra lo que deseamos con fervor, y que el solamente superarlo conlleva un sinfín de cosas buenas y bendiciones para ti.

¿Cuántas veces me he levantado por la mañana, aterrado? En infinidad de ocasiones. La noche antes no logro conciliar el sueño, mi cama se convierte en un campo de batalla que no puedo derrotar debido a los miedos que me atosigan continuamente, y el mañana, o sea, mi futuro próximo, no quiero que llegue y traiga nuevos miedos que sean mas gigantescos que los anteriores, y son bastantes.

Mi existencia completa es un libro de oportunidades perdidas y sueños truncados. El carril rápido es demasiado atemorizante para tomarlo, y me quedo en el carril lento, el seguro, mientras los demás se aprovechan de mi indecisión para llegar antes a la meta ansiada.

¿Te parece conocido todo lo expuesto? ¿Eres de esas personas que temen hacerlo? Lo que sea, como dije anteriormente.

¿Te sientes feliz por esta situación, o quieres hacer algo para salir del marasmo en el que te encuentras por tus miedos?

¿Cómo amaneciste hoy?

Buena pregunta, ¿verdad? Sin embargo, es una interrogante que nos formulamos cada día al levantarnos de la seguridad de nuestra cama, y en la gran mayoría de las ocasiones, quisiéramos arroparnos nuevamente, cerrar nuestros ojos, y volver a ese calorcito agradable que nos brinda las sabanas y la cama.

Bajo ningún motivo quisiera yo levantarme, te dices a ti mismo, pero qué remedio, tengo que hacerlo, tengo que llevar los nenes a la escuela, la esposa, yo llegar al mío, y otra vez la misma rutina diaria que has venido siguiendo como un autómata cada día por los pasados años.

Una rutina que te agota emocionalmente, que no te brinda aliciente de ninguna clase, que te aburre hasta morir, pero morir en vida, porque sigues haciendo exactamente lo mismo y lo mismo minuto a minuto, hora tras hora, día tras día, mes tras mes, y año tras año.

Y la cosa parece no mejorar. Pareciera como si se hubiesen olvidado de ti a la hora de repartir felicidad y prosperidad, y que unos pocos, los escogidos, fueran los recipientes de la Hada Fortuna.

Qué mal, ¿verdad? ¿Y qué prefieres hacer ahora? ¿Nos sentamos a llorar como siempre haces? ¿Comienzas a lamentarte, como ha sido tu estilo por los pasados tiempos, cada vez que las cosas te salen mal? ¿Te dan deseos de salir corriendo, y no detenerte hasta llegar al mismo lugar de donde saliste? O sea, corriste. ¿Para qué? ¿Para regresar a tu sitio de origen, la desesperanza y vacío en que se ha convertido tu existencia desde hace tanto tiempo que ya ni recuerdas?

¿De qué te sirve correr, si vas a regresar al mismo sitio?

¿Por qué no corres, pero hacia tu felicidad, hacia tus metas y sueños, hacia tu libertad completa como ser humano que tiene derecho a ser feliz y vivir a plenitud, de persona con sentimientos y deseos que aspira a un mundo repleto de dicha, de bienestar, de cosas buenas?

¿Por qué te detuviste al leer estas palabras? ¿Por qué no seguiste corriendo? Si ya estás en carrera, ¿por qué no aprovechar, y conviertes tu carrera inútil de ahora en la carrera por una vida plena?

Levántate cada mañana, sí, pero con la convicción de que ese día va a ser el comienzo de una carrera hacia tu bienestar, hacia la luz del túnel que ansiosamente siempre has querido ver, hacia el mundo maravilloso que siempre has anhelado encontrar y ver, pero que como en los pasados tiempos has sido golpeado y vilipendiado, y te has refugiado en tu conformismo y tristeza, en vez de luchar por superarlo, no has podido finalmente hallar.

Te lo sigo repitiendo hasta el cansancio. Si te consideras en el último eslabón de la cadena, y ya no hay espacio ahí abajo, ¿por qué no comienzas a subir, poco a poco, centímetro a centímetro, hasta llegar a dónde quieres? Si ya no puedes llegar más abajo en tu dolor y sufrimiento, y estás estancado dentro de la cárcel de tu conformismo, ¿por qué no tomas la decisión, ahora, de vivir tu vida?

Pero no como otros quieren, sino como tú deseas. (Extracto del libro Adiós a mis miedos, hola a mi nueva vida, escrito por Peter Vergara)

Deja atrás tus miedos, deséchalos, no permitas que se vuelvan a alojar en tu corazón, saca de tu vida todo lo que te impida avanzar, y comienza de nuevo.

El miedo no puede impedirte ser feliz si así lo deseas. Al contrario, puede ser lo que necesitas para que despiertes a la hermosa realidad de que todo puede ser posible, de que tu existencia puede cambiar radicalmente para bien, de que la felicidad se encuentra a nada de conseguirla.

Y todo esto lo puedes lograr.

Si pierdes tu temor a hacerlo.

Originally posted 2018-04-06 10:08:47.

Nos olvidamos de ser humanos

Nos olvidamos de ser humanos

Cuando era niño y luego adolescente jugaba con todo y con todos, ya fueran carreras, juegos de mesa, beisbol, un poquito de baloncesto y otras cosas para pasar el tiempo. Era feliz, como cualquier jovenzuelo comenzando a experimentar sensaciones desconocidas y sentimientos nuevos.

Respetaba a mis padres y a toda persona mayor, so pena de castigo si no lo hacía. La correa volaba derechita hacia mi cuerpo si me atrevía a desobedecer a la autoridad vertida en ellos, y mis padres sí que se daban a respetar.

Pero eran chiquilladas y maldades, como hacían todos los demás, y cuando la miseria es compartida duele menos, por lo que me acostaba esa noche pensando en el día siguiente y me olvidaba de todo lo acontecido durante las horas pasadas.

La familia era nuestro centro, y los amigos y vecinos eran parte de ese complemento que hicieron aflorar en nuestra sociedad isleña la noción real de que éramos puertorriqueños bondadosos y hospitalarios. Siempre, como en todo, existe su excepción, pero la inmensa mayoría del pueblo lo era, y esa faceta nos distinguía dondequiera, dentro o fuera de Puerto Rico. Sabíamos ayudar y dar cuando hacía falta, sin que nos lo dijeran, y vivir, dejando vivir a los demás. No molestábamos al vecino con música alta y ruidos innecesarios, y cooperábamos en la vecindad si así nos lo requerían. Un entorno social quizás no perfecto, pero llevadero.

Y así crecí, como todos, lógicamente, y mundos nuevos se abrieron ante mí, aprendiendo y cometiendo errores; viviendo y dejando vivir. Era feliz, y creo que una vasta parte de mi pueblo lo era, a pesar de las limitaciones existentes en esa época de estrechez económica, primero, y luego un poquito de bonanza monetaria gracias al nacimiento industrial en los años 40, aunque todavía yo no había nacido. No soy tan viejo, quizás un poquitín estropeado nada más. Fueron tiempos diferentes al presente, pero bonitos, ricos en tradiciones y amor patrio.

Las décadas siguientes trajeron grandes cambios políticos y sociales, con el bagaje que implicaba, por ende, pero todavía se conservaba parte de nuestra idiosincrasia como pueblo. Aún nos maravillábamos por cualquier suceso que nos tocara vivir o sentir.

No recuerdo, o no sé, el momento en que comenzó la desintegración como pueblo, y la indiferencia ante todo que ahora se ha convertido en nuestra bandera enarbolada, junto con la apatía de emprender cosas nuevas que nos ayuden a salir del marasmo económico y social en el que nos encontramos ahora gracias a las malas decisiones de prácticamente todos los gobiernos que nos ha tocado soportar por los pasados años. No estoy diciendo nada nuevo. Estamos en una encrucijada histórica por no saber elegir a las personas adecuadas, y ahora pagamos el precio. Necesitamos gente de pueblo, que haya sufrido en carne propia la escasez económica y estrecheces de todas clases, que escuche a la gente, que no prometa cosas en vano, y que tenga el deseo sincero de trabajar día y noche, para realmente, quizás, tener una oportunidad de volver a ser lo que una vez fuimos.

Hemos perdido la esencia como seres humanos paulatinamente. Luego del huracán, se vio un resurgir debido a las condiciones precarias en que quedó nuestra isla, sin energía eléctrica, agua, gasolina, y artículos de primera necesidad, sin obviar los comestibles. Los vecinos se ayudaban, la oscuridad y las cosas se compartían, las interminables noches repletas de mosquitos servían para confraternizar con el vecino al que nunca buscábamos, y una corriente de solidaridad nació entre todos los puertorriqueños, pues todos atravesábamos por las mismas penurias.

Pero esa corriente se fue evaporando según se restablecían lentamente los servicios esenciales, y la gente se fue alejando el uno del otro, desafortunadamente. Perdimos ese poquito que habíamos recuperado, y volvimos a ser lo que éramos antes, un pueblo en el que cada uno vela por sí mismo, y la sonrisa que antes exhibíamos junto con el ay bendito se borró de nuestros rostros. Ya todo estaba bien. Las penurias pasaron, y el universo volvía a su normalidad. En muy poco ayudó también el desmadre gubernamental que sufrimos en esas primeras semanas en que no sabían qué hacer, derivando esta situación en la tardanza de ayuda al ciudadano. Sufrimos de más por la ineptitud de unos pocos, y lo reconocimos así, pero de regreso al presente, posiblemente seamos tan ciegos de volver a incurrir en el mismo error en tres años, y montar nuevamente al mismo o a otro diferente. No hace diferencia, sinceramente. Puerto Rico se encuentra tan perdido en el horizonte, que es difícil, pero no imposible, que podamos regresar al camino de progreso y solidaridad que una vez existió. Puede levantarse. Es cuestión de quererlo sinceramente. El puertorriqueño puede hacerlo.

Nada de lo expresado anteriormente nos devolverá esa humanidad sincera que en su momento tuvimos, y nada tampoco regresará la alegría a nuestras vidas con la que despertábamos a un nuevo amanecer. Lo único que le pido a Dios es que otro ciclón no sea necesario para que aprendamos a ser humildes y humanos, pero esta vez finalmente.

Originally posted 2018-03-31 09:21:01.

Creo en mí

Siempre existirán personas a tu lado que te dirán que jamás lograrás tus sueños, que los mismos son imposibles, y que eres un iluso porque no tienes la capacidad e inteligencia para lograrlo. ¿Sabes algo? No necesitas a nadie ni que crean o no en ti, si tienes la fe suficiente y la confianza de que sí alcanzarás tus metas. Sigue adelante y nunca te detengas por nadie. Son perdedores que no saben luchar por lo que quieren…

Originally posted 2018-03-26 21:11:15.

Perdiendo se gana

Perdiendo se gana…

Cuando los símbolos de lo que es o fue tu vida se van, dejan en muchas ocasiones un vacío, un sentimiento de futilidad sin límites que no sabes si algún día también se irá. Por lo menos, en la gran mayoría de las ocasiones, como seres humanos que somos, con sus complejidades y conductas aprendidas con el paso del tiempo, maneras de ser que nos fueron inculcando desde pequeños, o que hemos ido adquiriendo desde el momento en que nacemos hasta nuestro presente.

Nos cuesta mucho esfuerzo, lágrimas derramadas, maldiciones ahogadas, cambios de humor frecuentes, largas horas de desvelo, relaciones deshechas, amistades perdidas, una existencia incompleta, y alguna que otra dificultad en el camino, el adquirir todas esas cosas que deleitan y nos brindan una imagen de abundancia en todos los sentidos ante la sociedad que nos observa a diario, aunque todos esos símbolos hayan sido adquiridos perdiendo otras cosas de valor, pero que en esos años no nos parecían importantes.

Como he escrito anteriormente en otras reflexiones, lo que se va nunca se recupera, y me pregunto lo siguiente: ¿Vale la pena recuperarlo? ¿O no?

¿Fue la adquisición de todos esos símbolos un motivo grande de felicidad para mí?

Sí, y mucho. Lo admito. Sinceramente.

Al menos en ese momento.

Pero me costó mucho el mantenerlos.

No fue sencillo, pero lo hice. A costa de infinidad de sacrificios y malos ratos, pero se hizo la tarea.

Todo lo que poseía representaba mi imagen ante la superficial sociedad que nada valora y todo lo critica, y que no corre a auxiliarte cuando tu mundo se derrumba en millones de fragmentos, sino al contrario, te pisotea para que te hundas rápidamente y sin posibilidad de sobrevivir ante ese cruel embate.

Observando a mis símbolos desaparecer poco a poco, he aprendido que lo material nada significa si no sirve para brindarte una felicidad completa que difícilmente se puede cubrir con estas cosas que mucho cuestan, pero que no garantizan una vida plena de amor y tranquilidad.

Perdiendo gradualmente lo que en su día tuve, he ido asimilando en mi obstinada naturaleza humana que, al final de cuentas, nada de eso valía ni siquiera una noche de desvelo; menos una lágrima ni el sacrificio que tanto costó. Los símbolos desaparecen, se esfuman como algo irreal que no deja rastros de su paso. No tuvieron nunca la importancia que le adjudicábamos.

Todo desaparece, y uno llora al perderlos, pero lo hacemos cuando descubrimos, finalmente, que la vida es más que eso, una marca de ropa, una casa de muchas habitaciones y amplio terreno, o un automóvil lujoso con todos los powers.

La vida es algo más.

Es el levantarse cada mañana con un renovado optimismo, el abrir tus ojos con la serenidad propia de que nada pasará si tú no lo permites, el saber que esas horas del día hasta que te acuestes será uno más hacia la consecución de tus verdaderos sueños, y de que ya no existirán en tu recorrido los obstáculos que esos símbolos representaban para ti.

También es el descubrir que existe un nuevo ser dentro de ti que valora más a las personas que te rodean que las cosas materiales que nunca te trajeron la paz de espíritu que realmente anhelabas y necesitabas.

Tu tranquilidad es valiosa, y muy tuya, y la alegría de vivir, más todavía. Nada puede sustituir estas cosas tan valiosas en tu existencia, nadie puede compensarte por lo que tuvimos y se fue, porque todo eso únicamente depende de uno.

Sentí tristeza al perder un símbolo, pero eso fue mi viejo yo.

Ahora lloro de alegría, porque sé, finalmente, que nada de eso me hacía falta para descubrir mi verdadera esencia, ser feliz de ahora en adelante, y recuperar el tiempo perdido en mi estúpido, loco afán de poseer cosas que nunca fueron mi real imagen ante la vida.

Perdí.

Algo.

Pero gané, y mucho.

Ahora es que me siento genuinamente feliz.

Al final, es lo que cuenta, ¿no?

Perder ciertas cosas no significa el final de una existencia o un ciclo.

Podría ser el comienzo de algo mejor.

Originally posted 2018-06-05 09:47:51.

Gris (tristeza del alma)

Gris
La dócil y lánguida brisa del amanecer acaricia mi rostro impávido ante la misma, pero a la misma vez toca mi ya fatigado espíritu resquebrajado ante los embates de una vida que no acaba de admitirme como tal. El frío del nuevo amanecer me hace tiritar, y a la vez reflexionar.
Miles de ilusiones perdidas por el camino; lágrimas caídas a raudales por unas mejillas que ya dejaron de ser juveniles para entrar en los años finales de un destino marcado desde su infancia para ser grandioso, pero que por una u otra razón se quedó trunco en los albores de un sueño que nunca se realizó.
Mi esencia se perdió en la batalla por lograr mi pleno yo, y nunca lo recuperé por estar inmerso en tantas luchas estériles que en nada aportaron a mi crecimiento como ser humano, pero que sin embargo me fueron empujando cuesta abajo hasta el fondo del abismo en que mi vida, finalmente, se convirtió.
En un clamor desesperado imploro a lo alto, buscando el solaz que mi alma necesita urgentemente, pero no llega; no encuentro la paz que busco ni menos la felicidad que un simple detalle hace estallar como en tiempos lejanos en todo mi ser.
Ya mi existencia camina mustia hacia el atardecer, y las flores de la vereda ya no despiden fragancias frescas ni trascendentales para mí. No soy el mismo. Nada me alegra. ¿Acaso he sido feliz alguna vez? ¿Cuánto tuve que perder para llegar hasta aquí, abatido y vacío como nunca?
He cerrado mis ojos, buscando respuestas, y únicamente una solemne placidez se palpa alrededor de la silla en la que me encuentro sentado escribiendo estas melancólicas líneas cargadas de desaliento y frustración, y el miedo se apodera de todo mi cuerpo, quizás por presentir, que el final de mis anhelos se acerca velozmente si no me detengo en esta frenética carrera hacia la oscuridad del letargo y me afianzo finalmente en la orilla del alma para no seguir cayendo, y decido volver a ser lo que antes fui…
Peter Vergara
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

Originally posted 2018-02-20 13:44:36.

Un día normal en la indolencia de una existencia cualquiera…

Sentado enfrente de mi laptop, observando con indiferencia la página en blanco que parece burlarse de mí por mi falta de ánimo para redactar algo, cualquier cosa, un mensaje, relato, libro, lo que sea, con tal de salir de este marasmo intelectual y personal en el que hoy me hallo inmerso sin querer. Un día normal.

Estoy cansado, hastiado de muchas cosas, impotente ante los acontecimientos, perplejo ante la vida que me tiene agarrado por los hombros, amarrado a un asiento imaginario del que no logro levantarme, aunque quiera, y aunque los demás me impelen a hacerlo.

La zona de confort es engañosa. Te susurra levemente al oído esas cosas que deseas escuchar, los mensajitos dulces de no hagas nada hoy, ya habrá un mañana, y cositas así por el estilo, y uno, estúpidamente, los acepta como buenos, cierra los ojos, y a descansar un poco, que ya vendrá otro día.

Y así pasan los días, los meses, los años; la vida, y cuando quieres sacudirte toda esa comodidad de la que te has encariñado por tanto tiempo, entonces despiertas, incrédulo, atontado, desesperado, porque ya tu existencia se acaba, avanza inclemente hasta el ocaso de tu vida, y nunca pudiste hacer nada por ser un verdadero estúpido que les hacía caso a todos, menos al que debías de escuchar: tu propio yo.

¿Tanto tiempo tuviste que esperar para aceptar que jamás serías alguien si te quedabas sentado frente al tren de la vida sin atreverte a agarrarlo en la siguiente estación? ¿Te das cuenta de que, no solamente perdiste el tren, sino tu propia vida? ¿De que ya no habrá una segunda oportunidad para ti?

¿No soy entonces el culpable de mis propias lágrimas? ¿No me aconsejaron en mi niñez que no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy?  ¿En mi adolescencia? ¿En mi adultez? ¿En mi madurez tardía?

No obstante tantos buenos propósitos y consejos, nunca les hice caso por creer que el mundo giraba únicamente a mi alrededor, y de que los demás no tenían ni voz ni voto en mi vida, lastimosamente desperdiciada por no saber escuchar más allá de mi castillo de arena donde era mi propio rey.

Tarde descubrí que no puedes ser tu propio rey cuando no sabes escuchar, y que tampoco serás el pasajero feliz y exitoso en el tren de la vida cuando no has descubierto que, no importa el momento ni la estación que escojas, lo importante es que salgas finalmente de tu comodidad fabulosa, y corras como un poseso detrás de ese tren que, posiblemente, pase una sola vez. A veces dos, o tres. Nadie sabe. Pero pasa. Siempre existe una oportunidad más. Aprovecha tu día.

No dejes el hoy para después. Si mueres, entonces todo habrá acabado.

Y ya no podrás seguir lamentándote por tu indolencia, ¿no crees?

Peter Vergara

Originally posted 2018-02-12 17:48:38.

Robaste mi vida (el principio del dolor), Un nuevo libro de Peter Vergara para finales de 2018

Robaste mi Vida (El principio).

No recuerdo cuándo fue, o dónde empezó todo, pues mis recuerdos se difuminan en el tiempo pasado que anhelo revivir pero que a la vez deseo olvidar.

Las palabras altisonantes, los maltratos, el desprecio de unos ojos que jamás trasmitieron amor me asaltan por momentos.

Muchas cosas. Pocas memorias.

Las memorias solo vienen a uno cuando son buenas.

Las malas, tratamos de olvidarlas en la hipocresía de la vida que no perdona cuando queremos desterrarlas.

El alma se constriñe, la alegría se dispersa; el amor se diluye.

El golpe te azota cuando no lo esperas, y la retribución no se hace esperar cuando estamos dispuestos a cobrar el agravio.

Únicamente rememoro la crueldad del momento vivido, pero olvido por un instante las lágrimas derramadas por su causa.

El pasado llega a mi puerta como un vendaval, como María llegó a nuestra existencia un aciago día de septiembre, y quiero pensar que siempre existirá un mañana para enterrar el infortunio de un amargo suceso, pero luego admito que nunca es fácil seguir adelante cuando algo o alguien te aprisiona por los pies y te impide caminar como antes.

Puedo ser muchas cosas en mi presente. Quizás convertirme en lo que siempre he deseado. Es posible que hasta la vida me devuelva con creces lo perdido.

Pero no puedo. Algo me amarra, me encadena cruelmente e impide que pueda dar un paso hacia ese espejismo que engaña mi mente, pero que no logra embaucar mi corazón. Ya no soy el mismo.

No puedo serlo.

Pero quiero.

Quiero ser el que antes fui.

Mejor.

¿Podré hacerlo?

Los gritos en la noche.

Exigencias que no amainan, palabras vertidas que no se olvidan tan fácilmente.

Locura inesperada, vivencias que se perdieron, memorias que no sirvieron de nada, y un presente que me derrota diariamente por no tener una luz que ilumine el sombrío camino que llevo recorriendo desde niño, pero que se ha oscurecido más en tiempos recientes.

El hoy me golpea furiosamente en el rostro, y anquilosa los miembros de mi cuerpo. La parálisis me aflige, y el conocimiento de lo que ya es una triste realidad que no me abandona, me abate más.

Siempre supe que no seria un juego de infantes, y que las reglas nunca serían escritas por mí, pero sinceramente, no esperaba esto.

Y no puedo evitar llorar como el niño que antes fui, ni tampoco calmar el temblor de unas manos que creí servirían para traer grandeza a este mundo, pero que difícilmente logran contenerse cuando la furia me agarra por sorpresa.

Mi conocimiento no me ayudó a prepararme para lo que venía en camino, y la prepotencia de querer saberlo todo tampoco fue determinante a la hora de enfrentar un espíritu resquebrajado que nunca pudo ser feliz, y que ahora se ceba en el mío tratando de hundirlo sin misericordia.

Nunca fui bueno adelantándome al futuro, pues es imposible para cualquiera hacerlo, en especial cuando no esperas nada del mismo, y sientes temor de saber lo que en su día sucederá. Adivinar la vida asusta, y cuando lo que logras atisbar no es agradable, menos te infunde el valor que no tienes.

Tengo miedo. El amanecer trae consigo nuevas horas de infelicidad, y la noche al llegar el sosiego momentáneo que tanto he esperado durante este infierno diario.

No quiero dejar pasar al odio. No es aconsejable. Pero avanza según trascurre mi presente, sumido en el resquemor que corroe mi felicidad, y que impide la entrada de la alegría que parece alejada de mí. La esperanza quiere escapar, pero no lo permito, todavía.

No soporto la vida. A veces quisiera no tenerla si ella no me brinda lo que anhelo profundamente. ¿Acaso ya mi entusiasmo por vivirla se fue para no volver? El hastío me encierra como reo en su aburrimiento mortal, y las llaves de la celda lucen inalcanzables a simple vista. El desdén por lo humano crece a pasos agigantados, y únicamente el dolor se dibuja en la sonrisa amarga que exhibo y que aflora ante todos por no llorar y dar rienda suelta a mis sentimientos de frustración.

¿No merezco el ser feliz? ¿Por qué se me niega tanto el serlo?

¿Qué debo hacer en este minuto crucial de mi existencia?

El ave negra de la desdicha vuela sobre mi horizonte perdido, y sueño con abatirla cada día, pero cuando estoy a punto de hacerlo, se vuelve a mirarme y se burla, alejándose rápidamente y retándome a que la derribe. ¿Lograré que caiga?

(Extracto inicial de mi próximo libro Robaste mi Vida, una historia con nexos de una realidad que viven millones de personas que pasan su existencia plena sujeta a los caprichos de un destino que trata cada día de robarnos la alegría que merecemos. No voy a adelantar nada más, pues me encuentro escribiendo esta historia, y editando otra a pasos agigantados de una buena amiga escritora (Almas Sincronizadas), que me he visto obligado a posponer por este mismo problema, y a la que pido disculpas desde el fondo de mi corazón. También a un excelente compañero literario al que le estoy trabajando su segundo libro, Tinieblas II. Ambas historias, contando con Dios, estarán listas para agosto, justo a tiempo para que participen en el concurso literario de Amazon. Robaste mi vida es algo que me toca en lo íntimo, y deseo con este libro poder ayudar a muchas personas que atraviesan por idéntica situación, y que muchas veces, en su mayoría, destruye nuestras esperanzas de ser feliz algún día sin los fantasmas del odio que en su momento son arrojados sobre cada uno de nosotros y que no merecemos).

Originally posted 2018-07-26 19:03:25.

Amaneciendo en el dolor…(María: el monstruo nos atacó 2)

Amaneciendo en el dolor (María: el monstruo nos atacó 2)

Largas horas hasta el amanecer de un día que sería, sin nosotros saberlo todavía, bastante pesaroso y el inicio de la incertidumbre que a partir de ese momento reinaría en una isla no acostumbrada a los designios inesperados y bárbaros de la naturaleza.

La oscuridad invadía nuestras calles, y el azote cruel del monstruo todavía nos retumbaba en los oídos y estrujaba el corazón. La desolación completa era inevitable, pues un poco después despertaríamos a la realidad de que no había sido ligero ni remediable el embate.

Fue más de lo que pensamos, y de lo que nunca pudimos imaginar.

La naturaleza se cobraba la deuda contraída por largo tiempo sin tocarnos, y en su inescrutable faz exhibía la sonrisa feroz por todos los rincones de nuestra islita.

No era el momento de rumiar nuestra impotencia. ¿Para qué? No servía para nada el lamento borincano, ni el crujir de dientes y lloro ahogado que pugnaba por salir deslizándose por las mejillas del puertorriqueño orgulloso de sus raíces, pero débil e impotente ante lo irremediable.

Paso a paso nos acercamos a los destrozos causados por el fenómeno, y muy lentamente fuimos asimilando la noción de que jamás volveríamos a ser iguales ante el destino y la vida. Nos levantaríamos, eso sí, pero a costa de muchos sacrificios y dolor.

Las cosas cambian, y no para mejorar. Muchas veces es para despertar, para comenzar nuevamente la vida ante la muerte, la que se llevó parte de una historia, pero no de nuestro recuerdo. Ese no muere cuando la rendición no está en nuestro vocabulario. La desazón huye veloz cuando lo enfrentamos con decisión, aunque en esos primeros momentos no podíamos pensar claramente ante las tinieblas que se mostraban ante nosotros.

Años perdidos en la falsa planificación que jamás existió, buenas intenciones que no llegaron a cuajar por la indolencia de muchos funcionarios públicos y de la comunidad que no lo deseaban por diversos y oscuros motivos, leyes que no afloraron a la superficie en aras de mejorar lo que se podía mejorar pero que no se quería con el fervor necesario. Todo en mayor o menor escala contribuyó en parte al descalabro social y económico que sobrevino una vez amainaron los violentos vientos que descalabraron nuestra historia hasta convertirla en un intento futuro por reescribirla si se podía.

Si se podía.

En pocas horas el derrotero de nuestras existencias se paralizó. Tristeza y dolor ante el cuadro tétrico de una sociedad destrozada hasta sus raíces; ojos cerrados para no ver la magnitud de lo que tendríamos que levantar nuevamente para tratar de recuperar, aunque fuera una ínfima parte de nuestra idiosincrasia de pueblo.

Aislados e incomunicados durante esas primeras horas que luego se convertirían en interminables días sumidos en la desesperación y oscuridad que nos rodeaba. Nada podíamos hacer. Solamente esperar. Pedirle a Dios que la situación no fuese tan grave, aunque nuestros resquebrajados espíritus sabían que sí. Era innegable. Bastaba con atisbar solamente por un momento hacia las calles cercanas a nuestras casas, a los montes despojados de sus verdes ramas que habían volado junto con las violentas ráfagas que parecían no querer terminar, y esporádicamente, aunque ya María había dejado atrás nuestras costas, aún su presencia se dejaba sentir en mi islita amada.

No esperamos. La incertidumbre era demasiada, y no queríamos quedarnos de brazos cruzados aguardando por noticias de destrucción masiva que pronto llegarían.

Así que, armados de fortaleza y decisión para enfrentar lo desconocido, salimos.

Nuestra incredulidad se convirtió en certeza; el presentimiento en realidad.

Frente a nosotros observamos acongojados la pintura dantesca de lo que sería el caminar puertorriqueño de ahí en adelante, y también la convicción real de que nos esperaba una labor titánica que era impostergable. Tendríamos que renacer en todos los aspectos.

Pero sería un renacer que tendría que partir de nosotros, no de ayudas externas ni de nada parecido. La patria, una sociedad, una cultura única y especial, se crea entre todos, y la historia y tradiciones junto a todas esas cosas únicas que nos identifican como puertorriqueños e hijos de Dios. Si la ayuda es ofrecida, bienvenida, pero la responsabilidad de levantar a Puerto Rico no podía ser compartida con recursos externos ni de migajas que quisieran arrojarnos. Era, y es, nuestro deber el volver a la ruta correcta de lo que una vez fuimos, pero que quedó en suspenso luego de los embates huracanados de un fenómeno difícil de olvidar, pero no imposible, pues nos marcó un antes y después de María.

Pero el ahora era lo que debíamos reconstruir, así que, con lágrimas en los ojos y un corazón contrito, dimos ese primer paso…

Continuaremos…

Originally posted 2017-12-19 13:02:03.

Adiós a mis miedos, de Peter Vergara

Creo que ya es tiempo de que puedas ayudarte tú mismo a superar todas esas cosas que hasta ahora te han negado la felicidad plena a la que tienes derecho como ser humano, esos problemas, decepciones, tristezas, sufrimientos, errores del pasado, demonios internos que te obstaculizan tu camino hacia una dicha plena. Sentí el deseo de compilar parte de mis libros, o mini guías, en un solo libro, junto con unas reflexiones diarias que regularmente posteo en mis blogs.
Viendo el éxito que han tenido las ventas de estos dos libros, Tiempo de Hacer Las Paces Con Tus Demonios, y Siempre Serás Tu Peor Enemigo, decidí tomar este paso, unirlo todo, que entiendo será de gran ayuda a mis lectores.
En un momento de tristeza, como le puede suceder a cualquier ser humano, tuve que recurrir a mi fortaleza interior, a mis recuerdos, a todos esos acontecimientos que moldearon mi existencia a lo largo del camino, y fue entonces que escribí estas mini guías, o consejos prácticos que yo tuve que utilizar para poder salir airoso tanto de los problemas, de mis miedos, de mis demonios, de todo lo que de una u otra forma me obstaculizaron y me derrotaron en sinfín de ocasiones hasta que aprendí a superarlos; a derrotarlos completamente.
No pretendo ser un escritor motivacional, de esos que suben a un podio a disertar horas y horas sobre la motivación, auto ayuda, superarse; todas esas cosas.
Sí pretendo que tú, mi amigo, puedas utilizar, aunque sea un poquito, parte de estas vivencias que me fortalecieron e hicieron el hombre que soy hoy en día, más confiado y alegre, y, sobre todo, con más fe en mí mismo para afrontar cualquier tipo de situación que se presente. Si yo lo logré, por supuesto que tú puedes también. Es cuestión de querer, desearlo con pasión.
Sin nada más, espero que te agraden estos pequeños consejos, y muy importante, que los puedas aplicar en tu propia vida. Creo que ya es tiempo de que puedas ayudarte tú mismo a superar todas esas cosas que hasta ahora te han negado la felicidad plena a la que tienes derecho como ser humano.

Amazon: rxe.me/FGQ3PP

Susurros Mortales en el Viento: Ángel de Piedad

Originally posted 2017-11-14 01:23:48.

Tiempo De Hacer Las Paces Con Mis Demonios, de Peter Vergara

Siguiendo la misma línea de Tu Peor Enemigo Siempre Serás Tú, este libro te enseña que muchas veces esos demonios grandes, pequeños, internos, son los que habitan en nosotros desde niños en la gran mayoría de las ocasiones, y que según van pasando los años se convierten en monstruos que amenazan con devorar nuestros más hermosos sueños. Y no podemos permitirlo.
Tiempo De Hacer Las Paces Con Mis Demonios es exactamente lo que buscabas hace tiempo, una historia que sacudirá tu fibra interna, la que desesperadamente buscaba la manera de salir del caos en que tu vida se ha convertido, y te hará ver, a pesar de que lo niegues, que tus demonios o problemas pueden acabar contigo en cualquier momento si lo permites. Está en ti el evitarlo. ¿Eres capaz de hacerlo? ¿Quieres ser feliz algún día sin tener que mirar los residuos del pasado que no te dejan vivir? Creo que puedes lograrlo, juntos podemos hacerlo, porque si yo vencí mis casi perennes demonios, también tú puedes hacerlo. Es cuestión de querer con verdadera pasión. ¿Quieres vencer tus demonios? Estás leyendo el libro correcto…

Amazon: rxe.me/YR0XYZ

 

Originally posted 2017-11-14 01:21:41.

Tu peor enemigo siempre serás tú a la venta en Amazon

Nunca permitas que otras personas gobiernen tu vida, ni tampoco que las situaciones tristes y dolorosas de tu pasado, o del hoy, te limiten una vida plena en el mañana. Como seres humanos libres y en búsqueda siempre perenne de la felicidad, no podemos permitirnos el lujo de que esos temores que están arraigados en nuestros corazones, y que paralizan nuestras vidas, nos detengan en nuestro camino hacia una existencia plena de bienestar y felicidad. Así como tampoco debemos admitir que no tenemos derechos a ser igual que los otros. Solamente vivimos una vez. ¿Por qué permitir que otros vivan nuestra vida, cuando aún tenemos un universo hermoso que conocer?

Eres tu peor enemigo es una mini-guía, y un pequeño extracto de unas pocas, no todas, experiencias en mi vida, que me ayudaron a superarme a mí mismo, en aras de lograr esos sueños que en su momento creí inalcanzables.

No permitas que alguien te diga lo que tienes que hacer; hazlo tú, lo que quieras, cuando quieras, ahora, no mañana, sino ahora, porque tienes todo lo que necesitas en tu interior.

Cuando aprendas a confiar en tu fortaleza interior, lograrás finalmente alcanzar tu estrella.

A la venta en Amazon: rxe.me/MLR33M

Originally posted 2017-11-14 01:13:58.

¿Cuál es mi camino? En Amazon. Cuando todo lo humano falla…

Deadly Whispers: The Beginning…

Confiamos ciegamente en las cosas humanas, y a veces hay que hacerlo hasta cierto limite, pero cuando todas esas situaciones provocan el desaliento y la crisis en nuestra existencia, y nos detiene en el camino emprendido, es tiempo de reflexionar, detenerse, y enfilar nuestra existencia en la dirección correcta con la ayuda del que nunca falla: Dios. Cuando todo lo humano falla, quizás sea hora de voltear nuestra mirada a lo alto…

A la venta en Amazon: rxe.me/VPX6QP

Susurros Mortales 2, a la venta en Amazon Susurros Mortales en el Viento: Ángel de Piedad

Originally posted 2017-11-14 01:10:17.

Vive feliz y disfruta la experiencia

¡Vive feliz y disfruta la existencia!, es el primer libro de mi amigo y compañero de clases en la universidad, Luis González Canales. El libro, inspirador y hermoso, es un compendio de experiencias propias que ha tenido que vivir y sufrir mi amigo, y de las que aprendió a lidiar con ellas en medio de la tempestad que, en su momento, tuvo que atravesar. Lo recomiendo sinceramente, pues sé que lo escribió desde su alma. Espero que estas enseñanzas te ayuden a comprender mejor la vida, que en su momento quizás no valoramos como debiera ser, pero que es maravillosa cuando decidimos vivirla a plenitud. No te arrepentirás. Peter R. Vergara Ramírez, escritor. Amazon ¡Vive feliz y disfruta la experiencia! (Spanish Edition) https://www.amazon.com/dp/B074S5C9JK/ref=cm_sw_r_cp_api_ZapKzbHKPBSX0 ebook y !Vive feliz y disfruta la experiencia! (Spanish Edition) https://www.amazon.com/dp/1974358291/ref=cm_sw_r_cp_api_BbpKzb6X89TT1 en formato impreso o libro.

PRVR Huellas Literarias Blog

Originally posted 2017-08-14 00:50:58.

Adiós a mis Miedos: hola a mi nueva vida, la que merezco… PDF

Creo que ya es tiempo de que puedas ayudarte tú mismo a superar todas esas cosas que hasta ahora te han negado la felicidad plena a la que tienes derecho como ser humano, esos problemas, decepciones, tristezas, sufrimientos, errores del pasado, demonios internos que te obstaculizan tu camino hacia una dicha plena. Sentí el deseo de compilar parte de mis libros, o mini guías, en un solo libro, junto con unas reflexiones diarias que regularmente posteo en mis blogs. Viendo el éxito que han tenido las ventas de estos dos libros, Tiempo de Hacer Las Paces Con Tus Demonios, y Siempre Serás Tu Peor Enemigo, decidí tomar este paso, unirlo todo, que entiendo será de gran ayuda a mis lectores. En un momento de tristeza, como le puede suceder a cualquier ser humano, tuve que recurrir a mi fortaleza interior, a mis recuerdos, a todos esos acontecimientos que moldearon mi existencia a lo largo del camino, y fue entonces que escribí estas mini guías, o consejos prácticos que yo tuve que utilizar para poder salir airoso tanto de los problemas, de mis miedos, de mis demonios, de todo lo que de una u otra forma me obstaculizaron y me derrotaron en sinfín de ocasiones hasta que aprendí a superarlos; a derrotarlos completamente. No pretendo ser un escritor motivacional, de esos que suben a un podio a disertar horas y horas sobre la motivación, auto ayuda, superarse; todas esas cosas. Sí pretendo que tú, mi amigo, puedas utilizar, aunque sea un poquito, parte de estas vivencias que me fortalecieron e hicieron el hombre que soy hoy en día, más confiado y alegre, y, sobre todo, con más fe en mí mismo para afrontar cualquier tipo de situación que se presente. Si yo lo logré, por supuesto que tú puedes también. Es cuestión de querer, desearlo con pasión. Sin nada más, espero que te agraden estos pequeños consejos, y muy importante, que los puedas aplicar en tu propia vida. Creo que ya es tiempo de que puedas ayudarte tú mismo a superar todas esas cosas que hasta ahora te han negado la felicidad plena a la que tienes derecho como ser humano.

Originally posted 2017-05-31 16:09:53.