Una íntima reflexión

Una íntima reflexión

 

    Este capítulo lo escribo hoy, a finales del 2018, un año en el que esperaba un sinfín de oportunidades que nunca se dieron, quedando truncadas en mi vida, al menos en forma temporera.

    Mi esposa Lynette y yo regresamos de una corta estadía de cuatro días a mediados de diciembre del año pasado, disfrutando de un tiempo que realmente necesitábamos para estar juntos al lado de la familia de ella en Estados Unidos.

    Nunca pudimos imaginar que los siguientes meses resultarían en un calvario para nosotros, ni tampoco yo pude pensar que, en algún momento jugara con la idea de acabar con todo, si el lector entiende a lo que me refiero.

    Una salida fácil para un problema que, reflexionando ahora, no era tan grande como para siquiera coquetear con tal fatal decisión.

    A veces pensamos que nada tiene solución, los problemas nos ahogan, la vida se ensaña con uno, los amigos escasean o no existen, y la familia nos ahoga emocionalmente bajo la premisa de que hay que tolerarles todo.

    Falso. La familia está para apoyarnos mutuamente en la consecución de nuestras metas, y alegrarnos la existencia cuando las cosas se ponen feas, no para recriminarnos ni poner en duda nuestras decisiones, buenas o malas, correctas o incorrectas, cuando el destino nos pone contra la pared y no sabemos hacia dónde escapar.

    Este libro, estos capítulos, responde a la duda interna que asaltaba mi corazón cada vez que las cosas no resultaban como yo quería, y también cuando trataba infructuosamente de recurrir a los medios de los que cualquier persona posee para sobrellevar las pesadas cargas de la vida.

    En un millón de ocasiones fracasé. Y lloré. También me sentí derrotado hasta la impotencia, y mis noches eran eternas hasta el primer albor del amanecer.

    Pero seguí adelante. No me rendí; tampoco claudiqué ante lo imposible, pues esa palabra únicamente existía en mi mente si la dejaba entrar.

    Quizás el que no me conozca crea que mi camino ha sido uno cubierto de rosas y alfombra roja. Es posible que hasta piense que todo me ha sido regalado sin esfuerzo de ninguna índole.

    Nada más alejada de la realidad. Todo lo que era y es valioso para mí me fue negado en su comienzo, y tuve que batallar como un guerrero fiero hasta el final.

    Nadie me regaló nada.

    En el otoño de mi existencia he visto caer infinidad de hojas en el almanaque. Unas cayeron lentamente; otras, muy despacio, pero siempre llegaron al suelo, sin importar lo que yo hiciera por detenerlas.

    Hoy, sentado ante mi ordenador, y con mis ojos aún cubiertos por la sombra fugaz de una lágrima, he comenzado a creer en que puedo hacerlo, que puedo lograr lo que anhelo, que nada ni nadie podrá ya apartarme de la vereda del éxito que Dios ha dispuesto para mí mucho antes de que yo naciera.

    Fallé en todo, hasta a mis amigos y familia que en su minuto creyeron ciegamente en mis facultades, y que no obstante siempre me alentaban a seguir luchando por lo que quería.

    Este año no ha sido fácil.

    Me alejé de mi pasión, desterré por un instante la noción de que todo era posible si creía en mí mismo.

    Me derroté sin batallar, y ahora, en esta encrucijada que se presenta ante mí, observo tranquilo la historia de mi existencia, desde mi niñez hasta mi adultez, hasta este minuto del día 11 de noviembre de 2018, y reprimiendo la tristeza de un sentimiento que pugna por brotar de mi alma, declaro al universo entero que, sin importar todos los obstáculos que se me atraviesen en mi camino desde ahora en adelante, y todos los sinsabores y dudas que sé me asaltarán de vez en cuando, en el nombre de Dios y con su bendición, que este año que comienza el 1 de enero de 2019 será la consagración de todos mis sueños hechos realidad, y que al final de él, podré gritar a los cuatro vientos lo siguiente:

    —¡Lo logré!

(Nuevo capítulo. Extracto del libro Tu Peor Enemigo Siempre Serás Tú, en Amazon http://a.co/d/cR3hg6U )

Siempre existe ese momento

A veces nos sumergimos en la tristeza de la vida diaria, y nos sentimos perdidos y sin esperanza. No podemos ver, en medio de la oscuridad, que al otro lado del dolor está la felicidad que buscamos…

Originally posted 2017-08-18 19:18:16.

Porque nadie ayuda a un perdedor…

Sé que hoy es un día para olvidar. Un viernes que marca posiblemente el inicio de la tristeza para muchas personas que conozco, y quizás la muerte de sus sueños largo tiempo acariciados. Situaciones que en ocasiones están fuera de nuestro control, pero en la que siempre pusimos nuestro granito de arena al no saber escoger el camino a recorrer tiempo atrás. Pero no es tiempo de lamentarse por los errores cometidos, sino el momento de comenzar nuevamente a buscar en nuestros corazones la mejor opción futura para seguir adelante. No hay tristeza ni mal que dure cien años, y eso lo he aprendido en carne propia, ni tampoco ser humano que soporte el destrozo de sus anhelos por cosas, ni llamadas personas que ni siquiera valen la pena mencionar. Nadie ayuda a un perdedor, como se titula este capítulo de un libro de mi inspiración, pero tampoco ayudamos al que, siendo un perdedor, no se levanta de entre los muertos y comienza a vivir la vida que desea. Las circunstancias y pesares del mundo acaban hoy, mañana, o en pocos años, gracias a Dios. Debemos mantener la fe, y la esperanza, de que algún día no muy lejano, veremos caer estrepitosamente la causa de nuestro sufrimiento, para bien. Somos triunfadores, aun en la derrota. Prohibido olvidar esto…

 

Así de sencillo. Las personas, por su condición humana, admiran desde siempre a la gente que han sabido superarse a sí mismos, que han logrado seguir adelante por la ruta escabrosa de la vida, saltando todos los obstáculos, y llegando victoriosos a la meta impuesta por ellos mismos. Porque eso hay que decirlo: la persona triunfadora logra vencer sus temores, y se impone metas y límites para lograr sus sueños, no como los demás mortales que abandonan el barco cuando ya la orilla de la tierra prometida se vislumbra en el horizonte. Por abandonar el barco en aguas tempestuosas es que nunca logramos llegar al puerto de la felicidad como individuos, y por hacerle caso al miedo que nos asalta cada vez que algo bueno está a punto de llegar, es que nunca podremos ser llegar a ser todo aquello que anhelamos desde lo más profundo de nuestros corazones.
La gente odia al perdedor, pero y ellos, ¿son verdaderos triunfadores en esa encrucijada que llamamos vida? ¿O son tan perdedores como lo eres tú en este momento por no creer en ti mismo?
Ser un perdedor no significa el ser derrotado por situaciones o personas, o por mejores trabajos y parejas, o mejores carros y joyas que tengan los demás, sino que ser perdedor significa el abandonar todo cuando puedes recuperarte de esa derrota, aprender, y seguir adelante como si nada, porque por cada vez que algo no nos sale bien, existen mil maneras de que salgan mejor la próxima vez, digo, si eres capaz de perseverar en el intento, seguir adelante, y olvidar cómo te sentiste al recibir el golpe, soltarlo, y enfilar nuevamente el derrotero de tu existencia por ese escabroso camino hasta llegar a tus sueños.
Los triunfadores persiguen sus sueños hasta que mueren, no abandonan porque algo sale mal en el camino, sino que entierran sus derrotas, sus temores, sus dudas, y siguen caminando como si nada, porque ellos saben, al igual que yo, y tú ahora, que el miedo, cuando te aprieta el corazón, te lo aprisiona de tal manera, que sientes pavor de lo que viene a continuación, y te llega a inmovilizar tanto, que no eres capaz de discernir el siguiente paso para salir de esas garras oscuras que nublan tu pensamiento y te impiden continuar.
El miedo es paralizante, no lo puedo negar, porque lo he sentido toda mi vida, y todavía sé que lo sentiré hasta el día que muera.
¿Pero qué puedo hacer? ¿Dejar de luchar? ¿Abandonar mis sueños? ¿Dejar que ganen los demás que me dicen perdedor?
No. Jamás. Venceré mis dudas, aplastaré mis miedos, los enterraré en el cementerio de los YO NO PUEDO, y seguiré adelante con mi vida.
Pero jamás me permitiré vivir la vida de otro, cuando yo estoy plenamente capacitado para vivir la mía a toda intensidad, y feliz.
Tú también puedes, y si has llegado hasta aquí leyendo todo esto, es porque realmente quieres ser feliz superando a los enemigos ocultos del miedo que te impide progresar y lograr lo que quieres.
Sólo es cuestión de preguntarte lo siguiente:
¿Tengo lo que se necesita para vencer mis miedos?
Tengo confianza en ti.
Por supuesto que sí tienes lo necesario.

Capítulo del libro Tu peor enemigo siempre serás tú, de venta en Amazon http://a.co/2iWCST6 y en otras librerías como Apple iBooks, Kobo, Barnes and Noble, Smashwords, Scribd, y otras.

Originally posted 2017-07-14 12:30:43.

Comenzar de cero

Comenzar de cero
Esta mañana desperté con una profunda tristeza arraigada en mi ser, con la rara sensación de que mi existencia no era lo que siempre había soñado, que mi trayectoria en este mundo algún día no muy lejano terminaría, se cerraría el capítulo de mi historia finalmente, y sorprendido, aunque no tanto, descubrí que, si todo terminara ahora, habría dejado muchos negocios inconclusos, muchas cosas a medias, y un millón de sueños frustrados que nunca lograron realizarse.
Cerré mis ojos por un momento, y regresé a mi pasado, a todas esas personas que de una u otra forma influyeron en mi camino, que pusieron su granito de arena para que yo fuera el hombre que soy en día, y recordé sus consejos, buenos algunos, otros, no tanto, pero consejos y enseñanzas al fin sobre lo que debía y podía hacer o no con mi vida.
Algunas lecciones las seguí. Otras, las deseché en el camino porque no me gustaban, o pensaba que no eran para mí. Pero fueron enseñanzas que en un futuro usaría para bien, o para mal.
He cometido infinidad de errores, miles de desaciertos, he tratado en ocasiones bruscamente a gente que me quería y aún me quiere a pesar de todo, me he burlado de la ignorancia de algunos, creyéndome lo último en la avenida, me he reído cuando otros han caído, pero también le he dado la mano a esa persona que me hirió en el pasado, olvidando el daño causado, y tratando de ser mejor cada día no obstante el desánimo o pesar que la vida pueda estar causándome en ese instante.
Todavía sigo con mis ojos cerrados, y como en un desfile, pasan por mi mente recuerdos de mi niñez, adolescencia y adultez que creí olvidados, como una película que se repite una y otra vez, y siento como mi corazón se estruja ante la inmensidad de la historia que he protagonizado solo, y junto a otros, y en todas las cosas que he dejado de realizar por estar persiguiendo quimeras sin sentido que nunca fueron realmente importantes ahora que las analizo a conciencia y con mi alma al descubierto.
He fallado, lo reconozco, en situaciones fáciles de sobrellevar, y en las dificultades, lo mismo me he crecido, que también me he dejado hundir sin luchar.
La vida, los años, los sinsabores, las decepciones, los sufrimientos, la depresión y todos esos pequeños gigantes de desaliento que he permitido crecieran hasta ahogarme, han sido los pretextos esgrimidos una y otra vez para justificarme cuando todo sale mal, pero jamás me he detenido a pensar que todas las cosas suceden si yo permito que sucedan, y que las derrotas solo son derrotas si no me levanto del suelo y comienzo a trepar la empinada cuesta hasta su cima. Pretextos. Errores que nunca acepté, tonterías sin valor que me detuvieron en muchas ocasiones, pero que siempre justificaba por todo lo anterior.
Abriendo mis ojos a la cruda realidad, veo que todavía me faltan ese millón de cosas por hacer, infinidad de sueños por realizar, y sonrisas de felicidad en cada uno de los rostros que veo a mi alrededor que se merecen eso y más, pero todo depende de mí, de la decisión firme con la que comience cada día a partir de hoy, y de las metas que espero alcanzar.
Comenzar de cero. Se puede. Si queremos. Yo lo deseo.
Depende todo de echar las excusas o esos pequeños gigantes que me obstaculizan y me impiden realizarme como ser humano, y echar a caminar, paso a paso, minuto a minuto, sin detenerme ante nada ni nadie, respirando hondo y no aflojar el ritmo sin importar que el universo entero conspire contra mi persona. Nadie lo hará por mí. Únicamente yo tengo ese poder para hacerlo.
Y cuando vuelva a cerrar los ojos, algún día, definitivamente, espero irme en paz conmigo mismo y alegría en mi ser por haber conseguido todo lo que siempre soñé: mi realización plena como ser humano en todos los aspectos. ¿Existe algo más importante que eso?
Comenzar de cero. Desde hoy.
Creo, no, sé, que Dios y la vida tienen muchas cosas más para sorprenderme y ayudarme a lograrlo.
Es cuestión de afirmarlo desde el fondo de mi corazón apenas abra mis ojos en unas horas…

Originally posted 2018-07-08 13:17:25.

Un clamor que sí llega, cuando sinceramente crees…

Las peticiones que se hacen desde el corazón, con genuino sentimiento y gozo, y una plena convicción de que serán en su momento contestadas, es lo que convierte un día rutinario y repleto de dificultades en uno en el que sonreímos por el simple hecho de que la verdad yace más allá de unas palabras escritas en un libro, y que el ser que sustenta las mismas con amor siempre estará dispuesto a escucharnos, aunque no lo merezcamos.

Cuando comprendamos que la solución reside en la intención de querer ser lo que se supone que seamos y no somos, y esto no es un juego de palabras, y de que el desierto de tristeza y dolor se cruza por medio de una petición y un corazón contrito, entonces la luz que ahora permanece oculta brotará de la nada, y la paz llegará al lugar que le corresponde: a nuestro interior carente de felicidad, pero esperanzado en conseguirla.

Muchas veces me decepciono en el camino, y lloro, porque no sé qué hacer para recuperar lo perdido en el tiempo, pero sigo adelante, sin mirar al pasado que se va y no vuelve, al presente que valoro por lo aprendido, y al futuro que no sé lo que depara. Pero sigo, esperanzado, pidiendo, con fe, con verdadero deseo de superar la vida que me ha tocado vivir. Quiero mi alegría y mi inocencia de vuelta,  mis noches de ensueño y mis días llenos de colores, y el despertar cada mañana con una nueva ilusión de vida. Todo eso anhelo, y más. ¿Por qué conformarme con menos, si tengo a alguien que lo puede todo, y que estará encantado de cargar mi cruz sobre sus espaldas?

Y es tan simple como clamar a un Dios que sí espera porque lo hagamos.

Tan sencillo como hacerlo ahora…

Originally posted 2018-05-21 02:54:53.

Todo a su tiempo

En el tedioso proceso de crecer y perseguir un sueño el desaliento muchas veces nos sorprende en plena faena, y sentimos nuestras fuerzas flaquear ante la inmensidad de la empresa que deseamos acometer, y nos caemos, estrepitosamente, incrédulos por la magnitud del sentimiento de derrota que nos invade, hasta que recordamos que no tenemos que depender de nuestra propia fuerza cuando tenemos a alguien en quien confiamos ciegamente y que a su debido tiempo bendecirá grandemente lo que ahora nos entristece e impide nuestro camino hacia la cima…

Originally posted 2018-05-17 02:53:26.

El vacío que no llenamos, o lo que perdemos por no saber vivir

El vacío que no llenamos, o lo que perdemos por no saber vivir

No somos eternos. Tampoco infalibles. Cometemos errores. Algunas veces aprendemos; otras, seguimos metiendo la pata una y otra vez como esa fuera nuestra naturaleza humana por nacimiento.
Creemos que viviremos por siempre, y no queremos darnos cuenta de que la vida puede irse en una milésima de segundo, en un parpadeo.
Pasamos nuestra existencia en la búsqueda eterna de cosas que nos hagan probablemente felices: una casa fastuosa, dinero en el banco, autos último modelo, fama, todo lo que implica ser reconocido en esta discriminatoria sociedad en la que vivimos, y dejamos a un lado nuestros sueños verdaderos por lograr todo lo anterior, aunque eso signifique renunciar a lo que verdaderamente importa: nuestra felicidad. Eso no nos sirve. Menos cuando estamos abajo en la rueda de la vida. Lo que tengamos que hacer, lo hacemos, y allá que se pierda lo que realmente importa.
Perdemos la esencia de la humanidad, nos alejamos de la familia, los amigos, todos, en aras de una quimera que quizás nunca llegue a ser una realidad. ¿Para qué? El dinero sirve para garantizar una seguridad económica y que nada nos falte, pero comparándolo con la salud, pienso que es irrelevante. Si no tenemos salud de nada nos sirve el ser ricos o famosos.
Lo triste, sinceramente hablando, es cuando conocemos de personas que han luchado lo suyo para alcanzar un sitial en el mundo, y han llorado y sacrificado muchas cosas en el camino, y cuando finalmente logran el éxito anhelado, descubren tardíamente que nada de lo conseguido ha rescatado su corazón del vacío existencial que desde pequeños han sentido. Entonces el golpe es más doloroso, imposible de digerir, pues cifraban la llamada felicidad en unos retos o logros materiales que nada tenía que ver con lo que sinceramente necesitaban.
Muchas veces me he sentido así, vacío por entero, sin alicientes para vivir, y también he llorado por no tener el valor de terminar con el mismo, pero como he dicho antes, recuerdo entonces todos los motivos por los que vivir, y erradico todo pensamiento negativo que logra llegar hasta mi alma.
Si me dejara llevar por ellos hace tiempo seria únicamente un recuerdo en las vidas de los seres que sí me aman.
Somos algo más que números o posesiones. Tenemos un potencial que alcanzar, unas metas por realizar, y una vida llena de alegría si así lo deseamos, pero en la mayoría de las ocasiones relegamos nuestros genuinos propósitos por otras cosas que jamás nos llenaran, aunque lo tengamos a manos llenas.
Algún día alcanzaré mi anhelo, sé que sí, pero mientras tanto, disfrutaré hoy de lo que verdaderamente vale, y mucho: el amor de mi familia.
La vida no se detiene, conmigo o sin mí, aunque prefiero que siga un largo tiempito adicional para seguir alegrando mis horas con el amor que nunca termina. Ya entonces me iré cantando todo el camino hasta conocer a mi Creador…
¿Algo mejor que eso?

Originally posted 2018-08-10 16:17:21.

Cuando mis ojos lloraron hoy

Cuando mis ojos lloraron hoy

Las primeras horas del amanecer siempre son las más oscuras en mi vida, pues la tristeza que me asola es compañera inseparable que nunca se aleja, aunque le caiga a patadas, ni la desazón que me invade tiene compasión conmigo cuando de abrumarme se trata.

A veces me despierto en medio de la noche, y permanezco con los ojos cerrados, inmerso en pensamientos que siempre tratan de imponerme su voluntad a capricho como si un muñeco o títere yo fuera. A veces lo logra; otras no.

Hoy lo consiguió. Tristemente. Traté de evitar que traspasara la zona de serenidad que aún conservo a duras penas en mi presente actual, y me invadió. Los pensamientos que nadie desea, el sentimiento del que muchos huyen despavoridos.

Pájaros portadores de pesimismo que hacen su nido sobre tu cabeza, y luego son reacios a marcharse, aunque sepan que no son bienvenidos. El pensamiento de la derrota, el dolor que experimentas, del desaliento que no te libera, y el carcelero déspota que no afloja las cadenas, aunque clemencia pidas.

Permití que me alcanzara, y hoy, al despedirme de mi ser amado, no pude evitar que mis ojos se aguaran, nublando mi visión al encender el auto y proseguir la marcha. Miles de cosas pasaron por mi mente, y el caudal de sentimientos encerrados en mi corazón se desbordaron como torrente violente que destroza todo a su paso.

Me sentí abatido por infinidad de cosas. Abrumado por la vida y abandonado a la deriva sin esperanza de encontrar un puerto seguro al que dirigirme en busca de mi salvación.

Sé que algo sucederá que alegrará mi existencia y la encarrilará al camino que una vez seguí, y que muchas puertas se abrirán en su momento cuando Dios así lo disponga, pero en este instante me siento decaído, sin fuerzas para seguir adelante y luchar por lo que puedo lograr de así desearlo.

Los pasados meses no han sido fáciles. Los golpes se han sucedido uno detrás del otro, pero no me han derrumbado definitivamente. Pierdo la ilusión de vivir en ocasiones, pero luego recuerdo que todavía hay personas a mi alrededor que confían en mi plenamente, y me aman, y trato de desterrar toda esa negatividad y pocos deseos de batallar que me restan, y abro mis ojos en medio de la madrugada, y sonrío.

Todavía me queda algo por lo que luchar, y Dios no permitirá que caiga en el campo de batalla sin antes haber conseguido lo que tanto anhelo.

Volver a ser el que antes fui. A pesar de las lágrimas…

Originally posted 2018-08-06 13:56:11.

Divagaciones de Peter (5)

Me levanté hoy con dolor en mi cuerpo, pero más en mi alma. Las cosas suceden porque tienen que suceder, y algunas veces son para bien, otras para mal, pero llega el momento en que debemos de detenernos, y recapacitar en lo que estamos haciendo. ¿Me llevará todo esto a lo que realmente necesito, o será únicamente otra quimera que pronto desaparecerá? Buena pregunta.

Originally posted 2018-08-29 09:39:40.

Confiando en Dios

Hay ocasiones en que perdemos el norte, y sentimos nuestro mundo derrumbarse por tantas pruebas que sufrimos, pero si algo sé, bien adentro de mi corazón, es que la bendición que viene en camino será más grande que todo el dolor atravesado, porque si para algo sirve la oscuridad, es para que aprendamos a confiar en que pronto, muy pronto, llegará esa luz que tanto anhelamos. Es cuestión de esperar un poquito más…

Originally posted 2018-05-04 01:17:31.

Siempre te dejan algo

El amanecer siempre llegará después que atravesemos la oscuridad…

Originally posted 2018-04-27 03:19:23.

Aprendí

Nadie te dará la mano cuando te encuentres tirado en el suelo, así que aprende a no contar con nadie si realmente anhelas ser alguien en la vida

Originally posted 2018-04-25 01:04:59.

Lo que viven muchos

Una vida llena de miedos, de dudas, de temor a lo desconocido, y de terror a tomar decisiones, es lo que muchas veces ocasiona que, al momento de recapitular nuestra existencia, descubramos ya tarde que hubiéramos sido más felices con solo habernos atrevido un poquito a salir de nuestra zona de confort.

Originally posted 2018-04-22 11:38:15.

Nos olvidamos

De que existe una fuerza más poderosa que la humana para resolver nuestros problemas…

Originally posted 2018-04-21 01:42:16.

Todo sucede porque así tiene que ser, pero cuando más derrotado estemos, ahí es que lo único que puede salvarnos es tener fe, confianza, de que siempre la luz llegará a nuestras vidas.

Originally posted 2018-07-08 00:23:39.

Rutina

Si algo no te funciona, cambia el método, pero no abandones tu sueño

Originally posted 2018-04-16 17:39:57.

Existen

Muchos caminos existen, pero a veces, por temor, no nos atrevemos a tomarlos, y perdemos oportunidades por ser cobardes

Originally posted 2018-04-16 06:40:29.

No intentarlo

Fracasar completamente es cuando nos rendimos ante la vida y dejamos de perseguir nuestros sueños. Siempre hay que intentarlo una vez más, hasta morir…

Originally posted 2018-04-15 10:22:20.

¿Morir?

A veces el no vivir a plenitud significa una muerte lenta de nuestros sueños

Originally posted 2018-04-14 23:18:14.

¿Cómo amaneciste hoy? (Tu Peor Enemigo)

¿Cómo amaneciste hoy?

Buena pregunta, ¿verdad? Sin embargo, es una interrogante que nos formulamos cada día al levantarnos de la seguridad de nuestra cama, y en la gran mayoría de las ocasiones, quisiéramos arroparnos nuevamente, cerrar nuestros ojos, y volver a ese calorcito agradable que nos brinda las sábanas y la cama.
Bajo ningún motivo quisiera yo levantarme, te dices a ti mismo, pero qué remedio, tengo que hacerlo, tengo que llevar los nenes a la escuela, la esposa, yo llegar al mío, y otra vez la misma rutina diaria que has venido siguiendo como un autómata cada día por los pasados años.
Una rutina que te agota emocionalmente, que no te brinda aliciente de ninguna clase, que te aburre hasta morir, pero morir en vida, porque sigues haciendo exactamente lo mismo y lo mismo minuto a minuto, hora tras hora, día tras día, mes tras mes, y año tras año.
Y la cosa parece no mejorar. Pareciera como si se hubiesen olvidado de ti a la hora de repartir felicidad y prosperidad, y que unos pocos, los escogidos, fueran los recipientes de el Hada Fortuna.
Qué mal, ¿verdad? ¿Y qué prefieres hacer ahora? ¿Nos sentamos a llorar como siempre haces? ¿Comienzas a lamentarte como ha sido tu estilo por los pasados tiempos, cada vez que las cosas te salen mal? ¿Te dan deseos de salir corriendo, y no detenerte hasta llegar al mismo lugar de donde saliste? O sea, corriste. ¿Para qué? ¿Para regresar a tu sitio de origen, la desesperanza y vacío en que se ha convertido tu existencia desde hace tanto tiempo que ya ni recuerdas?
¿De qué te sirve correr, si vas a regresar al mismo sitio?
¿Por qué no corres, pero hacia tu felicidad, hacia tus metas y sueños, hacia tu libertad completa como ser humano que tiene derecho a ser feliz y vivir a plenitud, de persona con sentimientos y deseos que aspira a un mundo repleto de dicha, de bienestar, de cosas buenas?
¿Por qué te detuviste al leer estas palabras? ¿Por qué no seguiste corriendo? Si ya estás en carrera, ¿por qué no aprovechar, y conviertes tu carrera inútil de ahora en la carrera por una vida plena?
Levántate cada mañana, sí, pero con la convicción de que ese día va a ser el comienzo de una carrera hacia tu bienestar, hacia la luz del túnel que ansiosamente siempre has querido ver, hacia el mundo maravilloso que siempre has anhelado encontrar y ver, pero que como en los pasados tiempos has sido golpeado y vilipendiado, y te has refugiado en tu conformismo y tristeza, en vez de luchar por superarlo, no has podido finalmente hallar.
Te lo sigo repitiendo hasta el cansancio. Si te consideras en el último eslabón de la cadena, y ya no hay espacio ahí abajo, ¿por qué no comienzas a subir, poco a poco, centímetro a centímetro, hasta llegar a dónde quieres? Si ya no puedes llegar más abajo en tu dolor y sufrimiento, y estás estancado dentro de la cárcel de tu conformismo, ¿por qué no tomas la decisión, ahora, de vivir tu vida?
Pero no como otros quieren, sino como tú deseas.

(Extracto de Tu Peor Enemigo Siempre Serás Tú, de Peter Vergara, en Amazon: https://read.amazon.com/kp/embed?asin=B01LMLR33M&preview=newtab&linkCode=kpe&ref_=cm_sw_r_kb_dp_Q-fzBbBD8D9C4&tag=vergram-20

Originally posted 2018-08-03 14:01:34.

María, el huracán que transformó nuestras vidas, en PDF (3 artículos)

María, el monstruo que no esperábamos…

 

Al momento de escribir esta serie de artículos, lo único que me motivaba a hacerlo era plasmar por escrito los sucesos de esa amarga fecha del 20 de septiembre de 2017 cuando María irrumpió violentamente en nuestra isla y en nuestras vidas y trastocó todo por entero. Fueron largas horas de agonía en la oscuridad que despertaron en nosotros viejos terrores de cuando éramos niños y nos hallábamos solos en la casa en medio las sombras de la noche, y no osábamos gritar pidiendo auxilio porque la voz no nos salía y nuestro cuerpo no respondía ni siquiera para echar a correr. Terrores que nos paralizaron entonces, horrores que nos derrotan ahora, e incertidumbre de un futuro que no sabemos si llegará a ser normal como antes. Le pido a Dios mucha fortaleza para los que perdieron todo, y entereza para comprender que la vida puede comenzar después de una larga noche de dolor…

Puede obtenerlo aquí en PDF: https://petervergara1.online/wp-content/uploads/2018/08/Amaneciendo_en_el_dolor_2.pdf

 

 

 

Originally posted 2018-08-02 21:46:21.

Cómo vivir de la escritura · Sinjania Recursos para Escritores

¿Es posible vivir de la escritura? La respuesta es un rotundo sí. Y en el artículo te contamos cómo puedes lograrlo.
— Leer en www.sinjania.com/como-vivir-de-la-escritura/

Originally posted 2018-06-26 13:15:30.

Comoquiera brilla

Sin importar las circunstancias negativas que invadan nuestra vida, siempre existirá la certeza de que saldremos airosos de ellas, porque nuestra luz interna es suficiente para derrotar a la oscuridad que nos rodea…

Originally posted 2018-04-13 00:31:22.

¿Eres de los que temen hacerlo?

Una de las cosas que más impiden tu progreso y bienestar es tu temor para hacerlo, lo que sea, desde hablar con otra persona, pararte frente a un público a hablar, conducir por primera vez un carro, invitar a la persona de tus sueños a pasear e ir al cine, ir al gym a hacer ejercicios porque crees que es una pérdida de tiempo, y otras situaciones adicionales.

Titubeas, dudas en el paso a dar siguiente, las palabras y tu decisión no aparecen, piensas que el universo entero conspira contra ti por tu miedo, y sientes como un mazo enorme encima de ti cuando tienes que hacer algo que te inspira pánico.

Un aumento de sueldo que no pides, tu pareja que te abandona, el terror a permitir que los demás vean en tu interior y se burlen de lo descubierto, son sentimientos paralizantes que te detienen en la marcha, y no sabes cómo adquirir la confianza necesaria para enfrentar tus monstruos internos.

Creo que cualquier ser humano siente miedo no una, sino muchas veces, en el trascurso de su existencia, y es natural. Lo desconocido nos aterra, aunque sepamos que detrás de ese muro se encuentra lo que deseamos con fervor, y que el solamente superarlo conlleva un sinfín de cosas buenas y bendiciones para ti.

¿Cuántas veces me he levantado por la mañana, aterrado? En infinidad de ocasiones. La noche antes no logro conciliar el sueño, mi cama se convierte en un campo de batalla que no puedo derrotar debido a los miedos que me atosigan continuamente, y el mañana, o sea, mi futuro próximo, no quiero que llegue y traiga nuevos miedos que sean mas gigantescos que los anteriores, y son bastantes.

Mi existencia completa es un libro de oportunidades perdidas y sueños truncados. El carril rápido es demasiado atemorizante para tomarlo, y me quedo en el carril lento, el seguro, mientras los demás se aprovechan de mi indecisión para llegar antes a la meta ansiada.

¿Te parece conocido todo lo expuesto? ¿Eres de esas personas que temen hacerlo? Lo que sea, como dije anteriormente.

¿Te sientes feliz por esta situación, o quieres hacer algo para salir del marasmo en el que te encuentras por tus miedos?

¿Cómo amaneciste hoy?

Buena pregunta, ¿verdad? Sin embargo, es una interrogante que nos formulamos cada día al levantarnos de la seguridad de nuestra cama, y en la gran mayoría de las ocasiones, quisiéramos arroparnos nuevamente, cerrar nuestros ojos, y volver a ese calorcito agradable que nos brinda las sabanas y la cama.

Bajo ningún motivo quisiera yo levantarme, te dices a ti mismo, pero qué remedio, tengo que hacerlo, tengo que llevar los nenes a la escuela, la esposa, yo llegar al mío, y otra vez la misma rutina diaria que has venido siguiendo como un autómata cada día por los pasados años.

Una rutina que te agota emocionalmente, que no te brinda aliciente de ninguna clase, que te aburre hasta morir, pero morir en vida, porque sigues haciendo exactamente lo mismo y lo mismo minuto a minuto, hora tras hora, día tras día, mes tras mes, y año tras año.

Y la cosa parece no mejorar. Pareciera como si se hubiesen olvidado de ti a la hora de repartir felicidad y prosperidad, y que unos pocos, los escogidos, fueran los recipientes de la Hada Fortuna.

Qué mal, ¿verdad? ¿Y qué prefieres hacer ahora? ¿Nos sentamos a llorar como siempre haces? ¿Comienzas a lamentarte, como ha sido tu estilo por los pasados tiempos, cada vez que las cosas te salen mal? ¿Te dan deseos de salir corriendo, y no detenerte hasta llegar al mismo lugar de donde saliste? O sea, corriste. ¿Para qué? ¿Para regresar a tu sitio de origen, la desesperanza y vacío en que se ha convertido tu existencia desde hace tanto tiempo que ya ni recuerdas?

¿De qué te sirve correr, si vas a regresar al mismo sitio?

¿Por qué no corres, pero hacia tu felicidad, hacia tus metas y sueños, hacia tu libertad completa como ser humano que tiene derecho a ser feliz y vivir a plenitud, de persona con sentimientos y deseos que aspira a un mundo repleto de dicha, de bienestar, de cosas buenas?

¿Por qué te detuviste al leer estas palabras? ¿Por qué no seguiste corriendo? Si ya estás en carrera, ¿por qué no aprovechar, y conviertes tu carrera inútil de ahora en la carrera por una vida plena?

Levántate cada mañana, sí, pero con la convicción de que ese día va a ser el comienzo de una carrera hacia tu bienestar, hacia la luz del túnel que ansiosamente siempre has querido ver, hacia el mundo maravilloso que siempre has anhelado encontrar y ver, pero que como en los pasados tiempos has sido golpeado y vilipendiado, y te has refugiado en tu conformismo y tristeza, en vez de luchar por superarlo, no has podido finalmente hallar.

Te lo sigo repitiendo hasta el cansancio. Si te consideras en el último eslabón de la cadena, y ya no hay espacio ahí abajo, ¿por qué no comienzas a subir, poco a poco, centímetro a centímetro, hasta llegar a dónde quieres? Si ya no puedes llegar más abajo en tu dolor y sufrimiento, y estás estancado dentro de la cárcel de tu conformismo, ¿por qué no tomas la decisión, ahora, de vivir tu vida?

Pero no como otros quieren, sino como tú deseas. (Extracto del libro Adiós a mis miedos, hola a mi nueva vida, escrito por Peter Vergara)

Deja atrás tus miedos, deséchalos, no permitas que se vuelvan a alojar en tu corazón, saca de tu vida todo lo que te impida avanzar, y comienza de nuevo.

El miedo no puede impedirte ser feliz si así lo deseas. Al contrario, puede ser lo que necesitas para que despiertes a la hermosa realidad de que todo puede ser posible, de que tu existencia puede cambiar radicalmente para bien, de que la felicidad se encuentra a nada de conseguirla.

Y todo esto lo puedes lograr.

Si pierdes tu temor a hacerlo.

Originally posted 2018-04-06 10:08:47.

Una gran verdad

Cuando nos rendimos ante la vida es que comienza el principio del final de nuestros sueños y esperanzas. Es triste ser únicamente un cuerpo andante sin ninguna ilusión ni aliciente por algo más que meramente existir…

Originally posted 2018-03-28 06:16:26.

Creo en mí

Siempre existirán personas a tu lado que te dirán que jamás lograrás tus sueños, que los mismos son imposibles, y que eres un iluso porque no tienes la capacidad e inteligencia para lograrlo. ¿Sabes algo? No necesitas a nadie ni que crean o no en ti, si tienes la fe suficiente y la confianza de que sí alcanzarás tus metas. Sigue adelante y nunca te detengas por nadie. Son perdedores que no saben luchar por lo que quieren…

Originally posted 2018-03-26 21:11:15.

Cansado y sin fuerzas (1)

Cansado y sin fuerzas
¿Quién no se ha sentido así en ocasiones? ¿O siempre? ¿Uno de esos días que se convierten en meses y luego años, y parecen no tener fin?
La desesperación hace presa de ti, te agarra por la cabeza, tu mente, tus emociones, tu psiquis, y va descendiendo lentamente hasta que comienzas a padecer de dolores físicos que son consecuencia de este sentimiento de impotencia que un día llegó y no se quiere alejar.
Puede ser causado por un sinfín de razones, desde problemas familiares, económicos, pérdida de empleo, de pareja, con amigos o familiares, hasta con el que menos uno espera, pero empieza así, con una discusión posiblemente, un mal rato pasado, una palabra que te hirió y te llegó al alma, en fin, por cualquier cosita puede empezar tu caída desde el cielo hasta el infierno, y no entiendes qué te sucede, no quieres escuchar consejos, y tampoco buscar ayuda que pueda hacerte comprender la razón principal por la que te sientes como nada ni nadie.
En mi caso particular, en muchas ocasiones me siento así, como nada, como un pequeño granito de arena al que nadie hace caso ni le importa a los demás, y me desespera saber que estoy mal, que me encuentro al borde del abismo, que estoy a punto de estallar porque no entiendo que la vida me trate así, y que me castigue con tantas aflicciones cuando creo no merecerlas.
Cualquier ser humano, en un momento dado, sufre lo mismo que tú o que yo, y también se mira al espejo y no entiende el porqué de sentirse así.
Aquí únicamente existen dos soluciones: o te hundes para siempre, rumiando tus pesares al que quiera escucharte y lamentarse contigo, o resucitas de entre los muertos de ánimo, de vida, en el que te encuentras, un mundo gris sin esperanzas ni ilusiones, y das un paso adelante para salir del marasmo emocional y físico en el que te encuentras sin tener culpa.
Yo me encontré en esta situación, me vi en el espejo, y no me gustó lo que veía, un hombre derrotado sin ilusiones y sin felicidad, y traté con mis propias fuerzas de escapar del agujero negro en el que mi existencia se había convertido.
Los primeros días no pude; sabía que tenía que realizar un pequeño esfuerzo solamente para comenzar mi recuperación, pero no me atrevía a darlo.
Cuando la vida te pone contra el ensogado, golpeado sin misericordia, atrapado por todos los flancos, y no puedes huir, es cuando tienes que respirar profundamente, abrir tus ojos a la cruda realidad, y decidir dar ese paso inicial en la escalera de la vida hasta el tope en el que una vez estuviste.
Puedes hacerlo, subir peldaño a peldaño por esa larga escalera, pero yo no puedo decirte cómo debes de hacerlo, ni el momento apropiado, aunque eso lo reconoces cuando las lágrimas sin razón aparente surcan tus mejillas y las fuerzas te flaquean, y entiendes que ya no hay más camino que el que debes de tomar para subir la escalera, hasta arriba, y para abajo ni mirar, a no ser que sea para recordar lo que sufriste y no tienes que sentir nuevamente y luego olvidar la razón por la que llegaste tan abajo.
La depresión es algo triste, que engarrota tu vida, cerebro y cuerpo, y que te impide avanzar, aunque lo desees, pero cuando te sumerge en un segundo en la idea negra de acabar con todo por que ya no tienes esperanza, es cuando la única alternativa para no sucumbir es sacar de tu corazón lo poquito que te queda, la gasolina que todavía queda en el tanque, y comenzar a andar hacia el primer peldaño de la escalera.
Puedo escribir docenas de libros o de consejos sobre esto, pero cada caso es particular, y los remedios que posiblemente le funcionen a otra persona quizás no te sirvan a ti, o las palabras reconfortantes de un ser amado caigan en oídos sordos porque no quieres, o no puedes, escucharlas ya y aplicarlas a tu existencia abatida y sin alicientes para seguir viviendo en el universo de felicidad que tú, como ser humano, necesitas y mereces.
Sal de tu abismo, alegra esa cara, sonríe, aún tienes tiempo de hacerlo, te queda una vida para superar tu tristeza y dolor, y tienes gente al lado que te pueden brindar su apoyo en este tranque emocional que tienes encima. No permitas que un día, o un mes, o años de infelicidad te destruyan para siempre, pues, aunque no lo creas, todavía hay esperanza y la alegría de vivir y de reír no está vedada para ti.
Solamente tienes que decidir, hoy, no mañana, no sigas esperando una solución milagrosa que no ha de llegar, pues la solución a todos tus pesares se encuentra únicamente en ti, y en la fortaleza necesaria que debe salir a la superficie desde tu corazón. Nadie más puede regalarte la felicidad, y menos estas palabras, aunque ayuden un poco. Escribo todo esto porque me siento así, sin esperanzas, pero estas palabras y mi actitud guerrera lograran sacarme a flote de la tristeza que ahora experimento, como antes lo hice sin quedarme derrotado.
Eres tú el que tiene que regalarse una oportunidad para vivir plenamente.
¿No crees que hoy sería un buen día?

Peter Vergara

Originally posted 2018-03-26 10:28:56.

Comienzo

Cuando alcanzamos el supuesto final, es que nos impulsamos para emprender un nuevo comienzo…

Originally posted 2018-03-22 04:30:06.

Perdiendo se gana

Perdiendo se gana…

Cuando los símbolos de lo que es o fue tu vida se van, dejan en muchas ocasiones un vacío, un sentimiento de futilidad sin límites que no sabes si algún día también se irá. Por lo menos, en la gran mayoría de las ocasiones, como seres humanos que somos, con sus complejidades y conductas aprendidas con el paso del tiempo, maneras de ser que nos fueron inculcando desde pequeños, o que hemos ido adquiriendo desde el momento en que nacemos hasta nuestro presente.

Nos cuesta mucho esfuerzo, lágrimas derramadas, maldiciones ahogadas, cambios de humor frecuentes, largas horas de desvelo, relaciones deshechas, amistades perdidas, una existencia incompleta, y alguna que otra dificultad en el camino, el adquirir todas esas cosas que deleitan y nos brindan una imagen de abundancia en todos los sentidos ante la sociedad que nos observa a diario, aunque todos esos símbolos hayan sido adquiridos perdiendo otras cosas de valor, pero que en esos años no nos parecían importantes.

Como he escrito anteriormente en otras reflexiones, lo que se va nunca se recupera, y me pregunto lo siguiente: ¿Vale la pena recuperarlo? ¿O no?

¿Fue la adquisición de todos esos símbolos un motivo grande de felicidad para mí?

Sí, y mucho. Lo admito. Sinceramente.

Al menos en ese momento.

Pero me costó mucho el mantenerlos.

No fue sencillo, pero lo hice. A costa de infinidad de sacrificios y malos ratos, pero se hizo la tarea.

Todo lo que poseía representaba mi imagen ante la superficial sociedad que nada valora y todo lo critica, y que no corre a auxiliarte cuando tu mundo se derrumba en millones de fragmentos, sino al contrario, te pisotea para que te hundas rápidamente y sin posibilidad de sobrevivir ante ese cruel embate.

Observando a mis símbolos desaparecer poco a poco, he aprendido que lo material nada significa si no sirve para brindarte una felicidad completa que difícilmente se puede cubrir con estas cosas que mucho cuestan, pero que no garantizan una vida plena de amor y tranquilidad.

Perdiendo gradualmente lo que en su día tuve, he ido asimilando en mi obstinada naturaleza humana que, al final de cuentas, nada de eso valía ni siquiera una noche de desvelo; menos una lágrima ni el sacrificio que tanto costó. Los símbolos desaparecen, se esfuman como algo irreal que no deja rastros de su paso. No tuvieron nunca la importancia que le adjudicábamos.

Todo desaparece, y uno llora al perderlos, pero lo hacemos cuando descubrimos, finalmente, que la vida es más que eso, una marca de ropa, una casa de muchas habitaciones y amplio terreno, o un automóvil lujoso con todos los powers.

La vida es algo más.

Es el levantarse cada mañana con un renovado optimismo, el abrir tus ojos con la serenidad propia de que nada pasará si tú no lo permites, el saber que esas horas del día hasta que te acuestes será uno más hacia la consecución de tus verdaderos sueños, y de que ya no existirán en tu recorrido los obstáculos que esos símbolos representaban para ti.

También es el descubrir que existe un nuevo ser dentro de ti que valora más a las personas que te rodean que las cosas materiales que nunca te trajeron la paz de espíritu que realmente anhelabas y necesitabas.

Tu tranquilidad es valiosa, y muy tuya, y la alegría de vivir, más todavía. Nada puede sustituir estas cosas tan valiosas en tu existencia, nadie puede compensarte por lo que tuvimos y se fue, porque todo eso únicamente depende de uno.

Sentí tristeza al perder un símbolo, pero eso fue mi viejo yo.

Ahora lloro de alegría, porque sé, finalmente, que nada de eso me hacía falta para descubrir mi verdadera esencia, ser feliz de ahora en adelante, y recuperar el tiempo perdido en mi estúpido, loco afán de poseer cosas que nunca fueron mi real imagen ante la vida.

Perdí.

Algo.

Pero gané, y mucho.

Ahora es que me siento genuinamente feliz.

Al final, es lo que cuenta, ¿no?

Perder ciertas cosas no significa el final de una existencia o un ciclo.

Podría ser el comienzo de algo mejor.

Originally posted 2018-06-05 09:47:51.

Entrevista a Peter Vergara | BLOG ADOPTA UN ESCRITOR ESPAÑA

Peter Vergara es un autor de Puerto Rico que ha escrito varias novelas como “Al final del abismo”.

Podrías hablarnos un poco más sobre ti, ¿cuáles son tus gustos literarios, tus aficiones, tus inquietudes, tu situación laboral actual, etc.?

Saludos. Soy Peter Vergara, escritor de Manatí, Puerto Rico, y el autor de varios libros de diversos géneros literarios como Al Final del Abismo, Susurros Mortales, parte 1 y 2, Tiempo de Hacer las Paces con mis Demonios, Tu Peor Enemigo Siempre Serás Tú, Deadly Whispers y otros. Me encanta leer, y escribir, lógicamente. Gracias a ello, el leer, es que he podido ampliar mis horizontes intelectuales y literarios, pues me permite perfeccionar en sumo grado mi escritura y no cometer, o al menos reducir, los errores que cualquier persona o escritor incurre por no leer regularmente. He conocido autores que detestan el leer, aunque parezca increíble. Si no lees, nunca llegarás a ser un escritor de excelencia.

¿Qué te impulsó a escribir tu primer libro? ¿Se puede decir que el escritor nace o se hace?

Te diría que ambas. El talento para escribir nace con uno, el deseo de plasmar en papel ese mundo imaginario que de otra forma no podríamos crear, pero de nada sirve sin desarrollar ciertas destrezas de estilo, gramaticales u ortográficas que se requieren para escribir un libro. Algunas personas creen en su fuero interno que el asistir a seminarios o universidades para estudiar creación literaria u otros talleres los capacita para escribir, pero no es así. Puedes tener la formación, pero si el talento o la habilidad de llegar al lector no la tienes, entonces no sirve para nada todo lo aprendido.

Háblanos de Al final del abismo. ¿De qué trata?

Al Final del Abismo fue mi segundo libro, escrito cuando atravesaba por momentos muy dolorosos en mi vida como lo fue la muerte de mi querida madre Elsie, y en cuyo honor lo escribí, al igual que Susurros Mortales, mi primera novela policial. Trata sobre cómo la arrogancia de un individuo, Carlos, lo lleva a cometer error tras error en su búsqueda de la felicidad, la misma que él cree muy merecida por ser un perfecto ejemplar masculino. Cuando choca con la cruda realidad de que nada es lo que parece, y de que tendrá que aprender a ser humano si desea conseguir el amor que espera por su trasformación, es que comenzará el recorrido por un camino desconocido, el de su propia redención como hombre ante la mujer que ama y la vida.

¿Necesitaste documentarte para escribir tus libros?

Todo autor que se precie de serlo requiere documentarse extensamente en todos los aspectos para escribir un libro, del género que sea. Como he dicho anteriormente, el lector merece el mayor de los respetos por parte del autor, y no acepto que, aunque el mundo que presentemos sea imaginario, no tenga una dosis de realidad en el mismo, algo de la vida diaria, del mundo en el que vivimos. Una historia debe cautivar, pero a la vez educar, dependiendo lógicamente del tema que trate, real o ficción.

¿Cuánto tiempo te llevó acabarlos?

Después de que un escritor tenga la idea completa de una historia, desde principio a fin, y la disciplina que se requiere, se puede terminar un libro en cuestión de tres a seis meses. Todas mis obras literarias se terminaron, sinceramente, en un lapso de tres meses.

¿Cómo llevas el tema de la promoción? ¿Las redes sociales te han facilitado el camino para llegar al público o por el contrario no has notado gran avance?

Las redes sociales son un instrumento o herramienta que, bien utilizada, puede ayudarnos grandemente, pues nos permite llegar a más lectores interesados en nuestros trabajos, pero a la vez, desgraciadamente, sirve como un lugar donde otras personas que no comparten tu deseo ferviente por sobresalir en el mundo literario tratan por todos los medios de impedir tu progreso como escritor. Lo he visto y comprobado en infinidad de ocasiones.

¿Consideras que es más fácil hacerse famoso estando amparada por un sello editorial que autopublicándose? ¿En qué crees que es beneficioso o no estar abrigado por una editorial?

Históricamente, un escritor novel luchaba para que una editorial reconocida lo descubriera, y le facilitara el ansiado camino al estrellato mediante la firma de un contrato editorial. También, antes, una editorial se esforzaba en promover agresivamente al escritor por cuestiones lógicamente monetarias, y dedicaba un mayor esfuerzo a ello. En cuestión de poco tiempo se era conocido y respetado en el ámbito literario. Ahora, aunque me cueste un poco el confesarlo, he visto que cualquier editorial reconocida pone sus huevos de oro en la cesta del autor superventas, aunque su calidad literaria haya mermado o desaparecido en su totalidad. Los contratos leoninos que la editorial le endilga al autor inexperto son como una cadena atada a su cuello de la que no podrá soltarse fácilmente,aunque quiera.
El escritor pertenece, por así decirlo, en cuerpo y alma a estos editores, sin voz ni voto en el desarrollo que seguirá su libro en el mundo. Si un autor ha llegado lejos autopublicándose, no veo la razón para cambiar de rumbo. Muchos escritores sobresalientes de la nueva cosecha, y que han tenido éxito económicamente, luchan todavía por uno de estos contratos. Esto no lo puedo entender. Si vendes siendo libre, ¿por qué atarte? Ahora, si la retribución monetaria es sustancial, y uno como autor decide sobre su obra en consenso con la editorial, pues ahí mismo te diría que sí, acepta un contrato. De lo contrario no.

Muchas editoriales rehúyen de los libros electrónicos debido al miedo que esa forma de publicación pueda repercutir negativamente en sus beneficios. ¿Qué opinas de los libros digitales? ¿Crees que llegarán a reemplazar a los libros tradicionales?

Los libros electrónicos tienen un sitial ya ganado dentro del universo literario, y millones de lectores lo prefieren por la comodidad que implica descargar en un minuto cualquier historia que nos agrade para leer. Un factor importante es su costo, significativamente menor que el de un libro tradicional en papel. Me encantan los libros electrónicos, pero mi formación desde niño hasta adulto fue gracias a los libros en papel. Entiendo que nada podrá arrebatarle ese derecho y preferencia entre el público lector. Un libro será siempre un libro, y a los lectores les encanta deslizar sus dedos por la fina hoja de papel en la que un mundo de ficción se halla plasmado. Es una sensación sumamente placentera e inigualable.

¿En Puerto Rico cómo está el panorama cultural? ¿Se lee bastante?

Mira, para serte sincero, desearía de todo corazón decirte que aquí todos leen, o al menos en su inmensa mayoría, pero mentiría. Desconozco si esto sucede también en otros países, pero en Puerto Rico no se lee como debería ser. A un pueblo educado no se le puede engañar con palabras bonitas, pues conoce los pros y los contras de cualquier ecuación. Somos un país rico en tradiciones, culturalmente hablando, que se han ido perdiendo debido a la modernidad de nuestras vidas y la injerencia desmedida de las redes sociales en la misma. Existe en nuestra sociedad un núcleo que desea recuperar el sitial que una vez tuvimos en lo referente a cultura, pero se les hace prácticamente imposible por la indiferencia de un pueblo que prefiere los chismes de la red social a la lectura de un buen y educativo libro.

¿Qué serías capaz de hacer por alcanzar la fama y que tus libros fueran leídos por un gran número de personas?

En mi corazón tengo la certeza de que, en algún momento, ya sea de este año 2018, o del próximo, alcanzaré mi sueño de llegar al mayor número de lectores alrededor del mundo con mis palabras, y todo esto sin incurrir en malas acciones como el desprestigiar a otros autores ni vender mi alma al que ya ustedes saben. Dios tiene un propósito ya trazado de antemano para mí, y sé que lograré triunfar a pesar de cualquier obstáculo que se me presente en el camino.

¿Estás imbuido en algún otro proyecto con vista de salir en un futuro cercano?

Estoy trabajando actualmente con la tercera parte de Susurros Mortales, un capítulo que entiendo no será el final de esta saga, sino una continuación de la misma hasta que mi pluma aguante. También en algunos libros de autoayuda que me siento obligado a escribir para ayudar en lo posible a cualquier persona que se encuentre atravesando por periodos difíciles en su vida. Si yo pude superar tantas dificultades que me dolieron y me detuvieron en su momento, creo que otros también podrán salir airosos si de corazón lo anhelan. Quiero aportar en ello.

¿Dónde pueden encontrar los lectores tus libros?

Todos mis libros, tanto en formato escrito como electrónico, se pueden conseguir a través de Amazon, Nook Barnes&Noble, Apple iBooks, Kobo, Smashwords, y en miles de librerías y plataformas digitales alrededor del mundo. Hasta hoy son ocho, pero antes de terminar el 2018 pronostico que serán cuatro o cinco más de diversos géneros literarios. Puedo escribir de lo que sea, sin perder calidad.

Por nuestra parte damos por finalizada la entrevista, pero te invitamos a que añadas lo que desees para poner punto final.

Un placer, y a la vez un honor, el que la página cibernética de Adopta un Escritor me haya otorgado la oportunidad de esta amena entrevista como un medio valioso y único para llegar a miles de lectores que siguen su portal literario. Les agradezco sinceramente por el apoyo que ustedes brindan a muchos escritores que recién comienzan, y también a los que ya están consagrados en el corazón del público. ¡Muchas felicidades y un hermoso 2018!

Muchas gracias a ti. Te agradecemos el tiempo

http://adoptaunescritor.wixsite.com/misitio/single-post/2018/02/09/Entrevista-a-Peter-Vergara

Originally posted 2018-02-12 17:55:49.